- Piensa que Urroz exagera en su informe
Wilder Pérez R.
El ex director del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJD), Carlos García, desestimó la cantidad de cuatro millones de córdobas que según el actual dirigente, Roberto Urroz, se desfalcaron en los últimos cinco años a la institución.
García calificó de “extremadamente exageradas” tales cantidades, porque en su opinión, no es posible que se robe tanto dinero a una entidad de presupuesto raquítico sin que nadie lo note.
Ante eso, Urroz comentó que los presuntos implicados, entre ellos la responsable de presupuesto Sofía Orozco y los federados William Calderón y Freddy Aguilar, demostraron ser personas hábiles en este tipo de operaciones.
LA PRENSA también consultó al antiguo financiero del INJD, Julio Martínez, y éste confirmó que es posible realizar fraudes como éstos. “Al estar abierta la (libreta) del Comprobante Único Contable (CUC) sin enumerarse, a cualquiera que haya sido el responsable, le daba libertad de falsificar la firma, y por la base social que tienen, le da curso (a la transacción)… era posible hacerlo porque uno hace su cuadratura en base a lo que te mandaron (los informes) y lo básico, aparentemente vas bien, ¿quién te provee la información?: Presupuesto mismo”.
No obstante, Martínez recalcó que él no puede acusar ni defender a nadie mientras no tenga información de primera mano, ya que en el tiempo en que fueron auditados, no se detectó anomalías. Pero advierte algo más: en 1999 el INJD reorientó su sistema de Caja, ya que todo el poder lo tenía Orozco, “si sobre ese control que se realizó, se cruzó la contabilidad con todas las órdenes que se enviaban, se nos pasó, eso no me consta, pero si se pasó sobre los métodos para evitar estas cosas, hay una habilidad increíble de los autores”.
García terminó diciendo que “insisto en que es muy fácil decir sensacionalmente que se robaron cuatro millones de pesos y eso fue en tiempos de tal, eso implica llamar la atención para ocultar otro caso, (o) para perjudicar a determinada gente”.
Al preguntarle al ex funcionario qué se podía estar ocultando, éste se negó rotundamente a hablar. Y al consultarle si estaría dispuesto a ayudar en las investigaciones, respondió de forma afirmativa.
FUERON “RATERÍAS”
Según Carlos García, en el tiempo que él administró el INJD, no hubo delitos de la magnitud que asegura su sucesor Roberto Urroz.
No obstante, aceptó que hubo “raterías”, robos de 800 córdobas, y que las personas fueron despedidas en su momento sin enfrentar cargos.
Carlos declinó dar nombres aduciendo que no valía la pena perjudicar a las familias de los delincuentes, porque era gente que ganaba muy poco y que quizá ya hasta se había regenerado.
Se le preguntó si no temía que lo acusaran de cómplice y dijo: “Ojalá”.