Momento en que el cuerpo del menor Antonio Olivas era trasladado al Instituto de Medicina Legal por las autoridades del Distrito Ocho de la Policía Nacional.

Niño se ahogó en El Trapiche

Nadie se ocupó de cuidar al menor Fátima Tórrez GonzálezEspecial para LA PRENSA Nadie lloró cuando el cuerpo sin vida de Antonio Olivas, de 12 años, estaba cubierto por una toalla después de perecer ahogado. El cadáver estaba sobre una acera del balneario El Trapiche, rodeado de curiosos. Ningún familiar estaba presente. Su madre se […]

  • Nadie se ocupó de cuidar al menor

Fátima Tórrez GonzálezEspecial para LA PRENSA

Nadie lloró cuando el cuerpo sin vida de Antonio Olivas, de 12 años, estaba cubierto por una toalla después de perecer ahogado.

El cadáver estaba sobre una acera del balneario El Trapiche, rodeado de curiosos. Ningún familiar estaba presente. Su madre se había quedado en la capital, en una iglesia evangélica, a donde supuestamente el menor se rehusó a ir, para sumarse al viaje que hicieron sus vecinos al balneario. Nadie se encargó de cuidarlo mientras jugaba en el agua.

“Él se metió con otro niño de nombre Miguel, de nueve años, a bañarse, pero después oímos los gritos de Miguel, que dijo que Toño se había ido para atrás”, dijo Esmeralda Gutiérrez Valle, con quien el menor fallecido había viajado desde el barrio 3-80.

Gutiérrez Valle dijo que tenía unos 10 minutos de haber llegado al balneario, pero señala que ella no fue responsable de la muerte del menor.

“Yo me siento limpia, porque yo no lo fui a prestar, todavía le pregunté (al niño), le pediste permiso a tu mamá, sí me dijo, ella ya sabe, y además me dijo, no es obligatorio ir todos los domingos al culto, me voy con ustedes”, manifestó la mujer.

Al momento de ser rescatado el menor le intentaron dar respiración artificial. “Le chupé la nariz para sacarle el agua, pero salieron migajas de comida, él abrió los ojos, intentó volver, pero me imagino que se ahogó con la comida y no pudo respirar”, dijo Gutiérrez Valle.

Otra de las personas que auxilió al menor es Hugo Montenegro, quien aseguró que “esa gente (los vecinos y el fallecido) tenían rato de estar ahí, no es cierto que estaban llegando, nosotros corrimos cuando escuchamos que un señor que estaba en una mesa a la orilla del agua, estaba pidiendo ayuda, cuando vio que el niño no salía del agua, parece que se resbaló porque dicen que ahí es un embudo”, manifestó.

La ausencia de la Cruz Roja fue notoria, según algunos dueños de bares, quienes dijeron “por allá vienen, ayer vinieron y hoy no se han aparecido”.

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