Familiares velan a jorge luis Orellana Valle, quien logró señalar al sujeto que le asestó la mortal estocada en el pecho.

Pandilleros matan a dos jóvenes

A un muchacho de 18 años que trabajaba como vigilante, le enterraron en el pecho un destornillador Le perforaron el pulmón con tres estocadas, a joven de 24 años Carlos Martínez Morán yFátima Tórrez Atrapado en la agonía, Jorge Luis Orellana Valle, de 18 años, logró señalar poco antes de morir, a la persona que […]

  • A un muchacho de 18 años que trabajaba como vigilante, le enterraron en el pecho un destornillador
  • Le perforaron el pulmón con tres estocadas, a joven de 24 años

Carlos Martínez Morán yFátima Tórrez

Atrapado en la agonía, Jorge Luis Orellana Valle, de 18 años, logró señalar poco antes de morir, a la persona que le asestó una estocada en el pecho. “Él es, él es, logró decir, y luego cayó muerto”, relató entre lágrimas la hermana de la víctima, Fátima Orrellana Valle.

La joven de 22 años explicó que el hecho se produjo la noche del sábado en la disco-bar Los Aromos, también conocido como El Mosquero, situado a unos cien metros de distancia del mercadito de la Zona Franca Las Mercedes, donde a eso de las 8:30 p.m., se escenificó un violento altercado entre un grupo de jóvenes.

El ahora fallecido y otro vigilante, intentaron controlar la situación tratando de expulsar a los pandilleros. Los victimarios entraron violentos y al parecer con la única intención de agredir al ahora occiso. Uno de los delincuentes le enterró en el pecho un largo destornillador de punta afilada. Herido de muerte, Jorge Luis logró caminar unos pasos en dirección a sus compañeros y señalarles a la persona que lo hirió. Luego se desplomó sin vida, indicó su hermana.

Según la joven, el negocio donde se produjo el incidente pertenece a su tía Miriam Orellana Martínez, y su hermano trabajaba en el mismo como vigilante. En ese trabajo se había ganado enemistades con pandilleros que frecuentaban el bar porque no les permitía armar peleas ni entrar con armas.

Explicó que en noviembre del año pasado, a su otro hermano, José Antonio Orellana Valle, de 21 años, los pandilleros le propinaron un machetazo en un hombro. “Eso fue cerca de la disco-bar, pero él no los denunció porque los vagos le dijeron que si iba a la Policía matarían a Jorge Luis. Pero ya ve, de nada sirvió que no los haya denunciado, porque de todos modos lo mataron”, dijo.

En este violento incidente también resultó afectado un joven, a quien los familiares del fallecido únicamente identificaron como William Antonio. Según la hermana de la víctima mortal, a esta persona, que también se desempeñaba como vigilante en la disco-bar, los agresores lo golpearon.

EL ABRAZO DE LA MUERTE

Después de ingerir unos tragos de licor en casa de su hermana Karla Patricia Estrada, Bladimir Antonio Mendoza Estrada de 24 años, se dirigió a su casa, pero en el camino se encontró con unos sujetos, quienes lo abrazaron y minutos después se escuchó un grito de la víctima, quien exclamó: “Ay, me ganaron”.

En la jerga de los grupos delictivos, esa expresión significa: herir, apuñalear o matar, informó el teniente Juan Sevilla, del Distrito Cinco de la Policía Nacional.

El hecho se registró a la medianoche del pasado sábado, en el barrio Sócrates Sandino del reparto Schick.

Tres estocadas en la espalda le perforaron el pulmón y le provocaron una hemorragia interna, lo cual le causó la muerte.

PRESUNTOS ASESINOS

Los presuntos responsables de la agresión y muerte de Jorge Luis Orellana Valle, fueron identificados como Bayardo José Mena y Marvin Javier Centeno Flores, quienes residen en el barrio San Jorge, del municipio de Tipitapa. Sus familiares informaron que son personas inofensivas, pero que les gusta el licor.

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