- Miles de manifestantes rechazan presencia de tropas extranjeras de mantenimiento de la paz
Ibon Villelabeitia yJim LoneyReuters
PUERTO PRíNCIPE.- Miles de airados partidarios del exiliado presidente Jean-Bertrand Aristide se lanzaron el viernes a las calles y muchos marcharon hacia la Embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe, para denunciar la “ocupación’’ de su país y demandar el retorno del ex mandatario.
Una multitud estimada en más de 10,000 personas se manifestó en la capital, gritando contra los marines norteamericanos y calificando al presidente George W. Bush de “terrorista”, enojados con la partida de Aristide hacia Africa hace cinco días luego de una sangrienta rebelión y presiones de Washington.
“¡Bush terrorista! ¡Bush terrorista!’’ coreó un grupo –muchos de cuyos integrantes ondeaban banderas haitianas y vestían camisetas con fotos de Aristide–, mientras pasaban ante marines fuertemente armados que custodiaban la embajada.
Cientos levantaban sus manos abiertas gritando “Aristide cinco años’’, el grito de batalla de los partidarios del ex presidente, que querían que terminara su mandato de cinco años. Los soldados estadounidenses observaban desde el techo.
La masiva protesta se produjo mientras tropas de Estados Unidos y Francia se unían a la policía haitiana para patrullar la capital.
Vehículos militares norteamericanos con ametralladoras y lanzamisiles se desplazaban por las calles, como advertencia para que los rebeldes y militantes de Aristide depongan sus armas.
Los partidarios de Aristide –un ex sacerdote católico cuyos duros sermones galvanizaron una revuelta popular que derribó la dictadura de la familia Duvalier en los años 80– habían estado casi en calma esta semana, golpeados por la caída del que fuera el primer presidente libremente electo de Haití.
Ellos habían permanecido concentrados en Cite Soleil, La Saline y otros suburbios pobres de Puerto Príncipe mientras los rebeldes armados patrullaban las calles, cazando a los “chimeres’’, nombre dado los partidarios más fervientes de Aristide.
Sin embargo, mientras los rebeldes se retiraban de acuerdo a una promesa de deponer las armas de su líder, el temido ex jefe policial Guy Philippe, los partidarios de Aristide dijeron que se manifestarían todos los días por el retorno del presidente.
Los partidarios de Aristide acusaron a la élite pudiente del país más pobre de América, a Bush y al presidente francés, Jacques Chirac, de lo que calificaron como “ocupación extranjera” de Haití.
GOBIERNO TEMPORAL
Cinco días después de que Aristide fuera derrocado se instaló un nuevo consejo tripartito, integrado por personas electas por el Gobierno, enemigos de Aristide y naciones extranjeras.
Leslie Voltaire, quien bajo el gobierno de Aristide era el ministro encargado de los haitianos que viven en el exterior, fue nombrado por el gobierno.
Paul Denis, ex senador, fue seleccionado por la Plataforma Democrática, la oposición política. Y Adama Guindo, el coordinador residente de las Naciones Unidas, fue elegido por la comunidad internacional.
El consejo deberá seleccionar en una semana un “Consejo de Sabios’’ de siete miembros, para que designen un nuevo primer ministro, con lo que comenzaría el proceso para establecer un nuevo gobierno.
DOS MIL EFECTIVOS
Unos 2,000 efectivos de Estados Unidos, Francia, Chile y Canadá se encuentran en Haití, según los comandantes de la fuerza multinacional aprobada por la ONU para restaurar el orden tras días de saqueos y tiroteos que siguieron a la partida de Aristide hacia la República Centroafricana, el domingo. Más de 100 personas murieron desde que comenzó la revuelta contra Aristide el 5 de febrero en la ciudad de Gonaives.