María José Uriarte R
El economista Alejandro Martínez Cuenca impulsará una corriente a lo interno del Frente Sandinista, para demandar a la dirigencia de su partido, la necesidad de cambios internos a lo inmediato.
Criticó la forma en que los dirigentes políticos, sobre todo de los partidos mayoritarios, en su afán de defender sus cuotas partidarias, menosprecian el interés nacional, olvidándose que como fuerzas políticas, son bases importantes para la construcción de la institucionalidad democrática.
“Llegando cada una a optar por la miope afirmación, casi mesiánica, que sus intereses particulares son sinónimos del interés nacional”.
El planteamiento de Martínez Cuenca, es respaldado por figuras como Víctor Tirado López y el general en retiro Hugo Torres, quienes comparten que existe un vacío de poder, que debe ser superado, y no seguir siendo complacientes, creyendo que todo marcha bien en nuestro país, cuando los hechos demuestran lo contrario.
Martínez Cuenca, militante del Frente Sandinista emitió un documento denominado “Nicaragua: país en crisis”, en el que plantea que nuestro país está sometido a los vaivenes políticos de los “caudillos”, profundizando el círculo vicioso de la crisis del país en su integridad.
Aunque el documento, no plantea una propuesta concreta, Martínez asume el compromiso de trabajar dentro de los espacios que le permita su partido, ya que un primer paso es iniciar un proceso de reflexión y transformaciones en su “propia casa”.
PENSAR EN LA PATRIA
Destacó que esta situación, no es exclusiva del Frente Sandinista, sino de todo el país; pero lo calificó de co-responsable al ser parte de los círculos que generan crisis. Hizo un llamado a todas las instituciones, para que no se cieguen ante el grave problema de falta de institucionalidad.
INJUSTIFICABLE CASO GUADAMUZ
Considera como síntomas inequívocos que el país está a la deriva, los últimos acontecimientos acaecidos, entre ellos el asesinato del periodista Carlos Guadamuz, lamentando a su vez la posición asumida por dirigentes de su partido frente al hecho, y los impasses en los Poderes Judicial y Legislativo.
“Es deplorable e inaceptable el vil asesinato de un político periodista nicaragüense como el que acaba de ocurrir en días recientes, e igualmente deplorable es la justificación de ese crimen, más cuando ésta viene de importantes personalidades públicas que son creadores de opinión en la conciencia nacional”.
“También es absolutamente inaceptable y condenable el que se viertan amenazas contra hombres y mujeres de los medios de comunicación que piensan y opinan diferente, sobre los distintos aspectos de la vida pública de la nación, independientemente de donde vengan esas amenazas”.
ABUSO DE LOS PODERES DEL ESTADO
También se refiere al impasse en Poderes del Estado, por la única razón de lograr aprobar un decreto de amnistía, para favorecer a uno de esos políticos.
“No tienen escrúpulos de parar el funcionamiento del Poder Judicial, del Poder Legislativo, y de otras importantes instituciones, para complacer los mandatos de defender el interés individual de un dirigente político que ha sido condenado por sus actos de abuso en el manejo del erario público, y más grave aún, que se pretenda introducir una amnistía que sería la gran apología del delito”.
Este llamado de reflexión lo hace extensivo a todos los sectores del país que militen o no, en determinada organización política, considerando que éste puede ser un primer paso para impulsar después un Diálogo Nacional.
El diputado sandinista Bayardo Arce desestimó que el planteamiento de Martínez Cuenca signifique una nueva corriente a lo interno del Frente Sandinista, porque hasta donde se sabe en el partido no están reconocidas y no existen.
“Pero eso no quita que haya corrientes de pensamiento y si ellos se ubican como tal, pues hay montones de corrientes de pensamientos lo cual nos alegra a nosotros, un partido de 400 mil militantes; horrible sería que todos pensáramos iguales, porque seríamos un partido robótico”, apuntó Arce.
Por su parte, el diputado Gustavo Porras definió la posición de Martínez como un oportunismo político, preparando una plataforma presidencial, ya que los espacios en el partido siempre los ha tenido y nunca los utilizó, sino hasta ahora.