Lilliam Izquierdo
En Nicaragua existe un problema grave en el área de servicio y satisfacción al cliente. Creo que atienden mejor a los clientes en el Mercado Huembes que en algunos restaurantes elegantes. Fui de vacaciones a Managua por una semana y visité un conocido restaurante.
Cuando me sirvieron le dije al mesero que las tortillas estaban frías y que por favor las calentara. De mal modo se las llevó y volvió una señora que no vestía como los meseros, malencarada y con malos modales me llevó las tortillas. Le dije a la señora que las tortillas seguían frías y me respondió de mal modo: “pero están calientes”. (¿Dónde está aquello de que el cliente siempre tiene la razón?, me dije).
Le respondí: “Señora las quiero más calientes, por favor”. Se las llevó y volvió con ellas un poquito más calientes, envueltas en un mantel. Luego pedí hielo para el agua que estaba tomando y me ignoraron por completo.
En cuanto a encontrar pintura labial en una taza eso me ha pasado aquí en Houston, pero lo que molesta no es eso, pues los vasos y tazas los lavan en lavaplatos (al menos aquí, en EE.UU.) y existen pintalabios muy resistentes al calor, agua y jabón. Lo que molesta es la falta de cortesía y educación de los empleados, y la idea de algunos empresarios que tratan al cliente como si uno fuera a pedirles de gratis.