Alan ElsnerReuters
WASHINGTON.- La intervención de Washington en Haití, que ayudó a remover al presidente Jean-Bertrand Aristide, tuvo como objetivo principal impedir que la violencia en ese país provocara un flujo masivo de emigrantes hacia Estados Unidos durante la campaña electoral, dijeron el lunes expertos.
El gobierno norteamericano actuó el fin de semana, primero ayudando a persuadir a Aristide de que tenía que abandonar el poder y después despachando un pequeño número de infantes de marina para estabilizar la situación.
“El gobierno de (el presidente George W.) Bush ha enfocado su política hacia Haití en el plazo corto, preocupado por evitar un flujo de refugiados hacia Florida en un año electoral’’, dijo David Abraham, un profesor de leyes y experto en Haití de la Universidad de Miami.
En el 2000, Bush, quien entonces era el candidato presidencial del Partido Republicano, criticó a su antecesor, Bill Clinton, por enviar tropas a varias regiones del mundo y especialmente a Haití.
“Yo no hubiera enviado tropas a Haití. No pienso que esa misión valiera la pena, se trató de una misión de reconstrucción y no muy exitosa. Nos costará un par de billones de dólares (2,000 millones) y no estoy seguro de que la democracia será ahora mejor en Haití que lo que era antes’’, dijo Bush entonces.
“Estados Unidos no tiene muchos intereses en Haití. Ese país no es una amenaza desde el punto de vista estratégico y no tiene una relación comercial importante con nosotros, aunque tiene 7.5 millones de habitantes y una creciente comunidad haitiana en Estados Unidos, que es cada vez más importante políticamente’’, dijo Stephen Johnson, de la Fundación Heritage.