- El programa de alfabetización se propone sacar del oscurantismo a cuatro mil 500 iletrados y pretende la generalización que comprende tres etapas: la primera cubrirá los departamentos del norte y centro de Nicaragua, luego los de la Costa Atlántica y posteriormente la costa del Pacífico
Luis Eduardo Martínez M.ORRESPONSAL /[email protected]
Nuevas Esperanzas, un novedoso programa de alfabetización radiofónica, concebido en Nicaragua por Salvador Mendoza Castillo (q.e.p.d.), con la asesoría cubana, inició ayer su primera etapa de generalización, con una matrícula inicial de cuatro mil 500 iletrados de 46 comunidades en los municipios El Tuma-La Dalia, San Ramón y Matagalpa.
Stereo Yes, cuya señal en frecuencia modulada trasciende las fronteras del país, además de la católica Radio Hermanos y Stereo Dalia, son las emisoras a través de las cuales se imparten las clases radiofónicas, previstas a concluir el 28 de mayo.
La etapa de pilotaje concluyó en julio del año pasado, con la graduación de 209 pobladores de La Castilla, El Hular y La Lucha, tres comunidades pobres e intrincadas del departamento de Matagalpa y con índices de analfabetismo superior al 70 por ciento, explicó René Guillermo Salgado Milá, del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño de Cuba (Iplac), asesor de Nuevas Esperanzas.
Para cumplir con la meta de alfabetizar a cuatro mil 500 personas, mayores de 13 años, en la primera etapa de generalización intervienen 180 facilitadores o monitores, tres promotores —uno por municipio— y la Comisión Técnico Metodológica y de Asesores, que integran Salgado Milá y su compatriota Tatiana Lorenzo, además de docentes del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), que avaló el programa de alfabetización, entre otros.
Según Salgado, la idea es alfabetizar a cuatro mil 500 iletrados cada tres meses, es decir, un estimado de 18 mil personas al año.
“Una vez que nosotros empezamos, el primero de marzo, también vamos creando las condiciones para extender el programa hacia San Isidro y posiblemente a otros municipios del departamento de Matagalpa, manteniéndonos siempre en los tres que ya estamos.
En el segundo semestre, pretendemos entrar a otros municipios y otros departamentos como Boaco, Chontales y Jinotega”, dijo Salgado.
A juicio de Salgado “el reto es grande”, pero confía en el método, genuinamente cubano, que ha sido implementado con rotundo éxito en Haití, México, varios países de África y también en Nueva Zelanda.
Comentó que en Haití, por ejemplo, el método inició a finales del 2002 en una comunidad con una muestra de 350 iletrados. Según datos que posee, este año ya existen más de cien mil alfabetizados y el programa abarca a todo el territorio haitiano.
El asesor cubano indicó que los alfabetizados, a través del programa Nuevas Esperanzas, tendrán continuidad de estudios a través del programa Maestro en Casa, del MECD, que se transmite en varias emisoras del país, incluyendo radio Stereo Yes.
Maestro en Casa comprende tres etapas de continuidad que son las denominadas: Nicarao, Guardabarranco y Cocibolca.
Según Salgado, los 209 alfabetizados en la etapa de pilotaje de Nuevas Esperanzas, pronto podrán continuar con sus estudios radiofónicos, porque el MECD está grabando los programas y elaborando el material didáctico que utilizarán durante su aprendizaje. Las grabaciones están realizándose en Costa Rica.
UN MÉTODO EFECTIVO
Tatiana Lorenzo, originaria de la Provincia de Holguín, en la región oriental de Cuba, explicó que para la alfabetización radiofónica se utiliza un método mixto, que combina el aprendizaje de letras con números, y en él intervienen diversos métodos pedagógicos y didácticos.
El iletrado requiere de una cartilla, un cuaderno y un lápiz, pero es indispensable que escuche todos los días las clases radiofónicas, de lo contrario, según Tatiana, no podrían resolver las actividades planteadas en la cartilla. De la misma forma, para escuchar los programas, debe tener la cartilla.
Explicó que en las clases radiales se utiliza mucho la técnica del dictado, partiendo de las ilustraciones en la cartilla que facilitan el aprendizaje del iletrado.
“Partimos de una lámina de reconocimiento que está vinculada a la oración que aparece en la cartilla. En la oración hay una palabra clave y en ella una letra entre un recuadro que es la letra de estudio, sea consonante o vocal”, dice la pedagoga cubana.
Añadió que una vez que ellos (los beneficiarios) reconocen esa letra, se procede a distintas actividades, por ejemplo formar sílabas y estudiarlas de forma directa y en forma inversa.
Pero, en este proceso intervienen los denominados facilitadores o monitores, que son personas que, no siendo maestros, en su mayoría aprobaron el sexto grado de primaria y en otros casos son bachilleres residentes en las comunidades beneficiadas.
Tatiana explica que las clases radiales se imparten de lunes a jueves y los viernes se “repasan” las clases estudiadas durante los días anteriores. En el caso de Stereo Yes, los programas se difunden a las cinco de la mañana y a las seis de la tarde.
Los sábados o domingos, en dependencia de las características de la comunidad y los iletrados, éstos se reúnen con el monitor para evacuar las dudas y desarrollar otras actividades, en lo que se denomina los “encuentros presenciales”.
Los facilitadores reciben capacitaciones cada quince días y disponen de un manual en el que se explican todas las actividades que deben realizar en los encuentros presenciales.