- Cirujano recomienda que regrese al albergue donde la tenía el Ministerio de la Familia para que tenga los cuidados apropiados
Luis Alemán Saballos [email protected]
Verónica Rivera Chavarría, la niña a quien le extirparon un tumor en el rostro que le afectó su hueso maxilar superior izquierdo, está feliz porque ya no tiene la lesión que la deformaba.
“Estoy feliz” afirmó la niña, mientras se recupera en sala de cirugía del Hospital Roberto Calderón, donde fue sometida a una operación denominada maxilectomía parcial izquierda, para extirparle el tumor de su carita.
La pequeña que se recupera satisfactoriamente, agradeció las muestras de solidaridad de las personas que aportaron para su operación, lo mismo que a los médicos que la intervinieron.
Verónica será dada de alta la mañana de hoy, confirmó el cirujano maxilo facial, Edmundo Guerrero, quien encabezó el equipo médico que operó a la niña.
Guerrero aseguró que se encuentra en buenas condiciones, pero recomendó que por razones de seguridad es mejor que no regrese al ambiente de La Chureca donde vivía antes.
“Si es posible, es mejor que regrese al albergue donde la tenía el Ministerio de la Familia”, aseguró Guerrero, para quien lo más importante es evitar que la pequeña adquiera una infección.
“El riesgo ahora es una infección, por eso su manejo debe ser especial”, aseguró, tras explicar que se le están aplicando antisépticos bucales para mantener la higiene y a partir de hoy se le aplicarán antibióticos.
Explicó que Verónica muestra una inflamación en su rostro, pero eso se debe a la cirugía. “Generalmente el edema dura unas 72 horas después de la operación y luego se reduce”, dijo el especialista, quien aún no puede determinar con exactitud el origen de la lesión tumoral.
Guerrero recomendó que los alimentos que reciba la niña deben ser nutrientes como carnes y vegetales, pero éstos deben ser licuados debido a lo reciente de la operación y para evitar una infección.
Señaló que después de la biopsia, lo que hay que esperar es que el hueso que quedó expuesto comience a ser recubierto por una mucosa, es decir una piel bastante fina como terciopelo.