- Después de la salida de Haití de
Jean-Bertrand Aristide la capital
está sumida en un caos - Se reportan intensos tiroteos, muertos y el saqueo de varios
establecimientos
Agencias
PUERTO PRINCIPE.- El Palacio Nacional amaneció el domingo casi entre susurros, el vacío de poder palpable al percatarse los haitianos que el presidente Jean-Bertrand Aristide finalmente se había ido.
Fue una calma breve —un momento de celebración y esperanzas para opositores de Aristide— hasta que partidarios del Presidente desataron su ira, disparando contra las muchedumbres y cubriendo la ciudad con llamas y balaceras.
Al inicio había dudas sobre la partida del mandatario. “¡No es cierto! ¡El Presidente nunca se irá!”, dijo un partidario de Aristide llamado Jean Devry, mientras se aferraba a una pequeña bandera haitiana en tono desafiante en las afueras de la oficina del Presidente.
Pero eventualmente, la verdad se hizo obvia: Aristide había abandonado el país en un avión pequeño en las primeras horas de la mañana.
En una calle del centro de la capital, un grupo de mujeres comenzó a celebrar tentativamente, ondeando los brazos y balanceándose.
Entre los partidarios del depuesto Presidente, la sorpresa se convirtió en furia.
Casi simultáneamente, el humo comenzó a subir desde barricadas en decenas de puntos de la ciudad, y calles que previamente habían estado silenciosas y seguras se volvieron escenario de brutalidad.
Camionetas cargadas de chimeres rociaron balas indiscriminadamente por las calles. Multitudes atacaron y saquearon estaciones de policía, bancos y tiendas.
EJECUCIONES
EFE pudo comprobar la muerte de tres personas, estilo ejecución con disparos en la cabeza, en las cercanías de la residencia del primer ministro haitiano, Ivone Neptune.
Los asesinatos, los primeros de los que se ha podido tener constancia física después de una mañana de intensos tiroteos en toda la ciudad, se produjeron poco después que Boniface Alexandre, hasta ahora presidente del Tribunal Supremo, fuese nombrado nuevo Presidente de Haití.
La ceremonia se celebró en la residencia de Neptune con la presencia del embajador estadounidense en el país, James Foley.
Casi de forma simultánea se ha informado de la presencia en la capital haitiana, de fuerzas rebeldes de Guy Phillipe, el ex golpista que en las últimas cuatro semanas ha mantenido en jaque al régimen de Aristide con sus ataques a los principales urbanos del país.
En El Rancho, uno de los hoteles donde se aloja la prensa internacional, apareció un grupo de seis hombres fuertemente armados con M16, Kalhasnikov y fusiles automáticos en dos vehículos, en los que se podía leer: “Frente de Liberación-Fuerzas Armadas de Haití”.
El rebelde que estaba a cargo del grupo, indicó a EFE que procedían de la localidad de Gonaives, donde los hombres de Phillipe han establecido una de sus bases de operaciones, y que eran integrantes del frente de Puerto Príncipe.
Detrás de los vehículos de los rebeldes, un coche policial con dos agentes dotados de chalecos antibalas y cascos antidisturbios, transportaba al ex diputado Jean Louis Firmin, uno de los integrantes de la Plataforma Democrática que agrupa a la oposición política al régimen de Aristide.
Firmin declaró a EFE que desconocía la identidad de los rebeldes armados y aclaró que había acudido al hotel para mantener una reunión con otros miembros de la Plataforma en la que se discutirá la situación del país y, en especial, de la capital Puerto Príncipe.
El ex diputado expresó que una de las mayores preocupaciones es la absoluta falta de seguridad que se vive en la capital.