Consuelo Sandoval [email protected]
Rosario Murillo, esposa del dirigente sandinista Daniel Ortega, se declaró “ofendida” en una carta pública dirigida a su marido, por las declaraciones que tanto él como distintos dirigentes políticos han ofrecido en relación al asesinato de Carlos Guadamuz.
Aunque sin referirse por su nombre al hecho, al que califica de “los tristes, trágicos, acontecimientos de semanas anteriores”, Murillo reclama a su marido el que estas declaraciones públicas en las que se ha justificado el crimen, han “abonado leña” a “las llamaradas destructivas que nos echan encima”.
“No podemos aprobar acciones que no fortalecen la identidad mítica del sandinismo. Podemos entender y comprender motivaciones, pero no creo que la mayoría de las y los sandinistas, (…) estemos de acuerdo en reivindicar, validar o justificar acciones o actores que, aún con intenciones explicables, demeritan, debilitan, opacan y apagan, en gran medida, la llama votiva de nuestro ideario y nuestra práctica revolucionaria”, expresa la misiva.
Murillo hace una clara censura a declaraciones ofrecidas tanto por el mismo Ortega, como por Tomás Borge, el precandidato a la Alcaldía de Managua, Dionisio Marenco y particularmente las brindadas por el ex director de la desaparecida Dirección de Seguridad del Estado sandinista, Lenín Cerna.
“(…) me ofende, debo decirlo, la lectura que obligadamente hago de declaraciones como las tuyas, como las de Tomás y otros líderes, en semanas y días anteriores, incluso ayer”, dice en la carta enviada a Ortega y que está fechada el 26 de febrero, un día después que Cerna públicamente llamara “traidor” a Guadamuz y elogiara a los implicados en su asesinato.
“Una cosa es el lenguaje fuerte (y aún éste tiene un límite), y otra la arrogante aprobación de actitudes o actos, impropios de una cultura civilizada y justa”, indica.
Murillo admite que “cuesta mucho” no perder la paciencia frente a “la saña, la furia, razonada y fría, con que esa derecha y ese imperio nos agreden”, pero considera que es mejor enfrentar esa situación “con inteligencia, dignidad y respeto, por nosotros mismos, y por los demás”.
CONTRA LA PRENSA
José Figueroa, diputado sandinista, arremetió contra LA PRENSA, acusándolo de “inquisidor”. “Hay un amplio sector del Frente Sandinista que vemos una campaña claramente mal
intencionada en ese Diario”, aseguró.