La hipertensión arterial es el bombeo del corazón, el cual trabaja en dos tiempos. En uno se dilata, en el segundo tiempo se contrae. Cuando se dilata el corazón se llena de sangre, cuando se contrae expulsa la sangre. Estos movimientos de contracción y dilatación de la sangre circulan permanentemente por los vasos sanguíneos: las arterías y las venas.
Por eso tenemos que cuidar la alimentación, para evitar una arteriosclerosis, un colesterol o triglicéridos elevados, hipertensiones arteriales, infartos, etc.
Las personas que padecen hipertensión arterial tienen que tener un consumo muy bajo de sodio, es decir, sal, evitar la mayor cantidad de huevos y productos lácteos posibles, aumentar el consumo de proteínas, reducir la ingesta de grasa hasta el 30 por ciento, aumentar la ingesta de frutas y verduras.
Algo muy importante es el consumo de soya, la que dará elasticidad a las venas y arterías. En Nicaragua se está manejando un producto excelente que se llama Nice Work. En la Universidad de Los Ángeles, California (UCLA), está el Laboratorio de Nutrición a Nivel Molecular, ahí han descubierto que la mayoría de infartos sucede entre las cuatro y siete de la mañana porque es cuando menos óxido nítrico elabora el corazón.
La mayor cantidad de óxido nítrico se elabora cuando se hacen ejercicios, pero como se carece de esto, mientras nos levantamos en la madrugada, nos hace falta óxido nítrico. Por lo que hay que aumentar la ingesta de antioxidantes como vitamina C, vegetales como brócoli, coliflor, espinacas, pepino, y todo lo que es vegetal verde, ácidos; comer grasas polisaturadas que las encontramos en el aceite de oliva, pescados y el salmón que contiene ácidos Omega 3 que dan elasticidad a las arterías.
Es recomendable desayunar con frutas como naranja, papaya, melón, piña, sandía y todo lo que es fruta; al mediodía se aconseja comer pescado, pollo cocido acompañado de verduras, preferiblemente verdes; y durante la cena ingerir soya acompañada de frutas o vegetales cocidos. No es bueno cenar pesado.
HÁBITOS
Estilos de vida y cultura culinaria determinan la condición física
Ejercicios. Es muy importante que la persona haga por lo menos entre cinco y diez minutos de ejercicios diariamente para una mejor oxigenación al cerebro y al corazón.
Agua. Tomar ocho vasos de agua es esencial para eliminar toxinas. El cuerpo necesita agua para que el torrente sanguíneo esté siempre limpio, ya que la sangre purifica y si no tomamos agua el torrente sanguíneo estará invadido de toxinas, provocando dolores de cabeza, falta de energía, agotamiento y hasta estreñimiento.
Cuidado. Elimine el alcohol, cafeína y nicotina. Así como el consumo de sal, la cual eleva la presión arterial y colabora con la retención de líquidos.
Chequeos. Existe también la hipertensión silenciosa, que ocurre cuando la persona no sabe que padece de la presión. Lo mejor es realizarse chequeos al menos dos veces al mes. También se debe chequear el colesterol y los triglicéridos.
Control. Es importante mantener un control y saber cuál es la presión arterial habitual. El control de la presión arterial disminuye el riesgo cardiovascular de un pos infarto.