- Opositores rechazan acuerdos con Presidente de Haití
Puerto prÍncipe/Agencias
La misión de mediadores internacionales fracasó en su intento por solucionar la explosiva crisis política de esta nación, cuando los opositores del asediado presidente Jean-Bertrand Aristide rechazaron retirar su exigencia de que el mandatario se vaya.
Sin embargo, la oposición está considerando alternativas y podría presentar una nueva propuesta el lunes, fecha límite impuesta por los mediadores, dijo el canciller de Bahamas, Fred Mitchell.
“Si bien no logramos un ‘Sí’, tampoco obtuvimos un “No”, dijo Mitchell a la prensa, tras largas conversaciones con la oposición a Aristide.
El presidente haitiano había aceptado más temprano el plan de paz internacional, que si bien respeta su mandato, recorta sus poderes a favor de la oposición.
“Acepto el plan público y totalmente … en una palabra, sí”, dijo Aristide en el Palacio Presidencial al recibir a la delegación internacional, encabezada por el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para América Latina, Roger Noriega.
“Hemos dado nuestra respuesta por escrito”, precisó Aristide, jaqueado por una rebelión armada y demandas de la oposición que exigen su renuncia.
El plan de paz, diseñado por Estados Unidos, Canadá, Francia, la OEA y la Comunidad del Caribe (Caricom), contemplaba una repartición de poderes, con el nombramiento de un nuevo primer ministro, neutral e independiente, que tendría el control de la fuerza policial haitiana —5,000 efectivos para una población de 8.3 millones—, cuya formación y entrenamiento serían supervisados por la ONU y la OEA.
También respetaba el mandato de Aristide, que debe concluir en febrero de 2006, algo que la oposición se negó de plano a admitir.
Aristide es “la fuente del problema” y “la población debe continuar movilizándose pacíficamente” para lograr su retiro, dijo este sábado el líder opositor André Apaid.
“Aristide es el responsable directo de la violencia en Haití, porque ha distribuido armas, creado bandas armadas para aterrorizar a la población, intimidar a los partidos políticos y acallar cualquier oposición”, agregó Apaid, líder del Grupo de los 184, que agrupa a la sociedad civil y el empresariado.
Otra agrupación opositora, la Convergencia Democrática, que reúne a fuerzas políticas, también remarcó que la salida a la crisis implica que Aristide abandone el poder.
“La única solución a la crisis es la partida de Jean-Bertrand Aristide”, declaró el socialista Micha Gaillard, vocero de la CD a una emisora.
La solución a la crisis en Haití debe “tener en cuenta la posición de los rebeldes, del partido Lavalas y de la oposición”, insistió.
La misión internacional llegó el sábado dispuesta a presionar a Aristide y a la oposición a aceptar, a más tardar el lunes, ese plan que busca poner fin a la violencia política que ha cobrado más de medio centenar de muertos en dos semanas.
“Lo que queremos asegurarnos es dejar en claro que estamos enviando un mensaje firme, de emergencia y unidad de la comunidad internacional”, dijo el ministro canadiense de Francofonía, Denis Coderre, miembro de esa delegación.
Rebeldes saquean y celebran
–Los rebeldes haitianos tomaron el último bastión que le quedaba al Gobierno en el norte del país, Cap-Haitien, celebrando con disparos al aire mientras las multitudes saqueaban e incendiaban edificios.
–Los rebeldes, en el centro de la ciudad, dijeron que su fuerza de unos 200 hombres encontró escasa resistencia a excepción del aeropuerto, donde según dijeron, murieron ocho personas en combates con civiles leales al presidente Jean-Bertrand Aristide.
–“Hoy tomamos Cap-Haitien, mañana tomaremos Puerto Príncipe’’, declaró Lucien Estime, un joven de 19 años que se incorporó a la rebelión en su aldea, San Rafael, al sur de Cap-Haitien. “Nuestra misión es liberar a Haití”, sostuvo.
–Miles de personas que gritaban “Abajo Aristide!’’ marcharon junto a una caravana de ocho vehículos robados, en los que se desplazaban unos 40 rebeldes.
–“Somos libres!”, vociferaba la multitud, arrancando afiches de Aristide, que estaban pegados en las paredes de edificios y casas.
–Algunos saquearon la Radio África, una estación pro-Aristide.