- La Alcaldía los alojó en una casita que no brinda las condiciones para albergar a los recién nacidos, mientras
el Bavinic les construye la vivienda prometida
Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]
Después de haber permanecido más de un mes en el Hospital Bertha Calderón, Rosa Nidia regresó a Jinotega acompañada de sus cuatrillizos recién nacidos para reunirse con sus otros cuatro hijos.
Los cuatrillizos están viviendo actualmente en condiciones que no son las más adecuadas para estos recién nacidos. Al llegar a Jinotega lo que encontraron fueron cuatro paredes de aluminio forradas con poroplás, con una longitud de cuatro por cuatro , en la que ni siquiera existe un lavandero para enjuagarles sus ropitas, tampoco una letrina.
A pesar de todas estas limitaciones, doña Rosa, dijo sentirse muy feliz por haberse reunido nuevamente con sus otros cuatro hijos, a quienes no los miraba desde que fue internada en el hospital capitalino para dar a luz a los cuatrillizos.
Si bien es cierto que los cuatrillizos, durante sus 35 días de estadía en el centro hospitalario, recibieron muchos regalos de personas e instituciones solidarias, actualmente carecen de todo, pues doña Rosa sólo cuenta con una cama donde dormirá con los cuatrillizos y el resto de sus hijos, una pequeña estufa de un quemador de kerosene, el que provoca humo que inunda el pequeño inmueble.
Actualmente Rosa, fue alojada en una casa de cuatro por cuatro que le proporcionó la Alcaldía de Jinotega en el Barrio Villa Valencia, mientras le construyen lo que será su nuevo hogar, sin embargo ésta habitación no cuenta con agua potable, mucho menos con aguas negras.
CASA ESTARÁ LISTA EN DOS SEMANAS
Por su parte, Faisal Eslaquit, gerente de la Oficina de Desarrollo y Asistencia Social de la Presidencia de la Republica, al ser consultado por LA PRENSA, dijo que la promesa de la primera dama se cumplirá a más tardar en dos semanas.
“Nos atrasamos un poco con el proceso de los materiales, porque este proceso iba a acorde con el tiempo que los cuatrillizos permanecerían en el hospital y ahora tenemos que agilizarlo, pero le garantizamos de dos a tres semanas a más tardar”, dijo.
Mientras tanto, los cuatro nuevos jinoteganos permanecen al lado de su madre, ya que según el director del Hospital Victoria Mota, Noel Blandón, están sanos y no ameritan ser ingresados.
LA ALEGRIA LLEGÓ
Pese a las serias limitaciones que tendrá que enfrentar Rosa y sus ocho hijos, de ahora en adelante, Oscar Manuel Martínez Morales de 16 años, uno de los hijos mayores de Rosa dijo sentirse feliz y contento por el regreso de su madre.
“No había un día que no pensara en ella, y ahora además de seguir estudiando voy a buscar trabajo para ayudarle a ella y a mis demás hermanos”, dijo el adolescente.
Sin embargo, lo cierto es que a Rosa le espera una vida muy dura, ya que es madre y padre de sus ocho hijos , por lo que espera que la sociedad civil no la abandone y que le ayuden a conseguir una mantenedora para vender helados y otros productos que le ayuden al sustento de su hogar.