- Al cierre de esta ronda Nicaragua logra entrada libre para quesos y maní, pero no para ropa de zona franca, ni para el azúcar
- Deciden una nueva ronda que
se supone será la definitiva
pero sin fecha precisa
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica y Canadá fueron aplazadas ayer hasta nuevo aviso por las presiones que ese país está experimentando por el proceso electoral que se le avecina y porque no quiso flexibilizar su posición para permitir la entrada de productos textiles de zona franca y el azúcar.
Álvaro Porta, jefe del Equipo de Negociación de Nicaragua para ese TLC, dijo vía telefónica desde Canadá que ese país actualmente está teniendo presiones políticas por los logros que pueda o no obtener con este tratado de libre comercio. “Y lo que temen es que este acuerdo comercial sea usado en su contra en las elecciones que se desarrollarán en dos meses, por eso se aplazan hasta junio de este año”.
Pero además de eso, Porta agregó que Canadá ahora quiere tomar como referencia los alcances que Estados Unidos tuvo en la negociación del TLC con la región (Cafta), y ambiciona incorporar elementos nuevos a puntos que ya habían cerrado.
Sin embargo Mario Arana, titular del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), sostiene que a Canadá no se le puede dar el mismo trato que se le dio a Estados Unidos porque las dimensiones de las economías son completamente diferentes. “Y si lo hacemos así estarías negociando con sendas desproporciones”.
“La negociación con Canadá no nos parece nada viable en estos momentos, porque no movieron sus posiciones en las áreas de mayor interés de nosotros que son las de zonas francas y azúcar. En esas circunstancias no estamos dispuestos a cerrar”, sostuvo.
La suspensión de las negociaciones de ese TLC con Canadá es una posición conjunta de los cuatro países centroamericanos que conforman el CA-4: Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, quienes desde hace casi tres años vienen desarrollando las negociaciones con ese país. Contrario a Costa Rica, país que cerró sus negociaciones con Canadá en el 2002 y logró que su acuerdo comercial entrara en vigencia desde el año pasado.
Rigoberto Batres, representante del sector privado industrial en las negociaciones de ese acuerdo comercial, vía telefónica expresó que lo más viable es que se hagan dos rondas de negociación adicional para que puedan cerrar de una vez por todas este tratado.
A pesar que los funcionarios nacionales dijeron que Centroamérica mantiene unida sus posiciones ante las negociaciones con Canadá, de forma extraoficial se supo que los principales problemas estuvieron dados por la desarmonización que hubo entre las posiciones de los negociadores del Istmo.
Según el diputado sandinista Agustín Jarquín Anaya, quien actualmente se encuentra en Canadá como delegado del Parlamento, no hay que precipitarse para cerrar las negociaciones. “Que concluyan cuando Nicaragua tenga lo que desea, posiblemente haya que hacer otras rondas más, pero ya se han logrado avances como los que se dio para el maní y los quesos”.
LOGROS Y POSICIONES
Álvaro Porta, jefe del Equipo de Negociación de Nicaragua para el TLC con Canadá, dijo que ayer se logró obtener acceso ilimitado a dos productos nacionales: quesos y maní. Además se logró tener una propuesta para el acceso al azúcar, aunque la cuota sigue siendo insuficiente.
No obstante en el acceso a la ropa hecha en zonas francas todavía no hay ningún avance concreto. La carne es un producto que se quedará excluido en este TLC, así como los productos lácteos a excepción del queso.
Actualmente Canadá ha permitido la entrada de las frutas, flores y vegetales que se produzcan o se puedan producir, así como productos como el café, puros y ron.
Nicaragua exportó el año pasado unos 27 millones de dólares en productos como inodoros, lavamanos, azúcar, maní, artesanías y oro. Por el contrario Canadá exportó a Nicaragua uno 19 millones de dólares entre vehículos y maquinaria industrial.
SIN EMBAJADA
El diputado sandinista Agustín Jarquín Anaya criticó el hecho que en Canadá no hay una sola Embajada o Consulado nicaragüense que dé apoyo en el monitoreo de las situaciones internas que se desarrollan en ese país, a pesar que hay un importante flujo comercial.