- Al menos ya eligieron a los
presidentes de salas de la CSJ,
pero los cargos de presidente y
vicepresidente siguen esperando
Ary Neil Pantoja [email protected]
Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) avanzaron en la elección de autoridades internas y ayer eligieron a los presidentes de las cuatro salas y dos comisiones, elección que se tradujo en la ratificación de quienes ejercían esas funciones de hecho desde hace un mes.
Así, la Sala Constitucional quedó presidida por el magistrado liberal Manuel Martínez Sevilla, la Sala Civil por la sandinista Ligia Molina Argüello, la de lo Contencioso Administrativo por el también sandinista Francisco Rosales, y la Sala Penal la preside el liberal Ramón Chavaría Delgadillo.
Mientras tanto, el presidente de la Comisión de Carrera Judicial es el liberal Iván Escobar Fornos; y el sandinista Rafael Solís Cerda fue reelecto como presidente de la Comisión de Régimen Disciplinario.
El acuerdo entre ambos bandos fue firmado ayer y ya entró en vigencia. La elección en el cargo es por un año, por lo que a todos se les vence su período el 18 de febrero del 2005.
CORTE SIGUE ACÉFALA
En tanto, la elección de presidente y vicepresidente del Poder Judicial continúa a la espera de un consenso total en torno a la fórmula libero-sandinista integrada por Yadira Centeno González y Edgard Navas Navas.
Sin embargo, el presidente interino, Guillermo Vargas Sandino, aún no convoca a reunión de Corte Plena y pese a que los magistrados se han declarado en sesión permanente, todo indica que no habrá elección en las próximas dos semanas, pues ayer partió a Costa Rica el magistrado liberal Iván Escobar Fornos y la próxima semana viaja a República Dominicana el magistrado Navas.
En declaraciones por separado, el magistrado liberal Manuel Martínez y el sandinista y ex vicepresidente de la Corte Suprema, Armengol Cuadra, coincidieron en que la fórmula Centeno-Navas goza de mucho consenso.
El magistrado sandinista Rafael Solís considera, por su parte, que el “pegón” está en las atribuciones que, según los liberales, debe tener ahora el vicepresidente y que, además, exigen que se deje detallado en acuerdo escrito las facultades y funciones que tendrá el vicepresidente del Poder Judicial, para evitar desacuerdos en el futuro.