- Administró “la abundancia” del petróleo, pero dejó a su país en una difícil situación económica
EFE
MÉXICO.- El ex presidente José López Portillo, quien protagonizó una de las etapas más controvertidas de la reciente historia política de México, murió a las 20:15 hora local del martes en un hospital de la capital del país a los 83 años.
La muerte de López Portillo se debió a un “shock” cardiorrespiratorio derivado de una neumonía crónica, según explicaron en una comparecencia el doctor Carlos Castillo y José Ramón, hijo mayor del ex mandatario.
Se definió a sí mismo como “el último presidente revolucionario”, que iba a “administrar la abundancia”, pero los errores políticos le marcaron de por vida y se le echó en cara su promesa de defender el peso “como un perro” y sin embargo ser incapaz de frenar una de las crisis económicas más agudas que se recuerdan en el país.
El ex Presidente, que había sido hospitalizo el lunes, estaba acompañado en el momento de su muerte por los tres hijos de su primer matrimonio, así como por algunos de los que fueran colaboradores de su Gobierno (1976-1982).
“Murió en paz consigo mismo y con su familia”, declaró el primogénito del ex gobernante, quien agregó que la última voluntad de su padre fue que él y sus dos hermanas —Carmen Beatriz y Paulina— fueran quienes decidieran qué hacer con sus restos mortales.
Complicaciones cardiorrespiratorias surgidas tras una leve mejoría experimentada en la tarde del martes causaron la muerte de López Portillo, señaló el jefe del equipo médico que atendió al ex mandatario, Carlos Castillo.
El Presidente de México, Vicente Fox, en nombre propio y de su esposa, Marta Sahagún, envió una carta de condolencias a Carmen Beatriz, una de las hijas del ex mandatario, en la que le transmitió un mensaje de solidaridad.
“Lamento el deceso de su señor padre, licenciado José López Portillo y Pacheco, quien tuvo la responsabilidad de conducir al país durante una etapa relevante de su historia”, señaló Fox.
Nacido en Ciudad de México el 16 de junio de 1920, López Portillo y Pacheco fue elegido Presidente de la República sin oposición alguna, en su condición de candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En su mandato (1976-1982) aplicó y disfrutó del poder absoluto que otorgaba el viejo sistema político mexicano del PRI, el partido que gobernó ininterrumpidamente el país durante 71 años.
LEGADO NEGATIVO
López Portillo inició su mandato “administrando la abundancia” del petróleo y acabó con una crisis marcada por la nacionalización temporal de la banca, la abrupta devaluación del peso, una deuda pública galopante y acusaciones de nepotismo y corrupción.
El PRI, el partido en el que militó 59 años y que le llevó al poder y le arropó en los tiempos difíciles, emitió un breve comunicado en el que lamentó el fallecimiento.
El diputado priísta Roberto Campa ensalzó la figura de López Portillo, a quien definió como “un hombre pensador, un intelectual” que escribió “algunos libros importantes”.
Recordó su mandato como un período de claroscuros con algunos casos de nepotismo y un Gobierno que “tuvo la capacidad de recuperar la confianza de la gente después del sexenio de Luis Echeverría, que había terminado con muchos sobresaltos”.
La segunda esposa del ex mandatario, Sasha Montenegro, quien se estaba divorciando de él, dijo en una rueda de prensa en el hospital donde murió, que su marido “pudo haber vivido un tiempo más”.
“Me quitaron al marido y al padre de mis hijos, que era lo único que yo tenía”, dijo la viuda, quien criticó la atención médica que recibió López Portillo.
“Los médicos del hospital nunca se comunicaron conmigo para informarme sobre el estado crítico de salud de mi esposo, no obstante de que soy su legítima esposa y conmigo procreó dos hijos”, denunció Sasha, nombre artístico de la ex actriz Alexandra Asimovic.
López Portillo, cuyos restos serían velados en el Ministerio de la Defensa Nacional, deja seis hijos: tres de su primer matrimonio (José Ramón, Paulina y Carmen Beatriz), dos más (Alejandro y Nabila) del segundo, y otra hija extramatrimonial, Refugio López Portillo.