- Ellen Saubrey, Embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, aboga por principios morales más puros: abstinencia y fidelidad
Moisés Martínez [email protected]
Pandillas, drogas, violencia, embarazos en adolescentes, todos estos males tienen como raíz la desintegración de los núcleos sociales más importantes en la vida del ser humano: el matrimonio y la familia.
Esta crisis se ha extendido tanto a nivel global que se ha convertido en un problema universal que se puede ver con la misma frecuencia tanto en Nicaragua como en Estados Unidos, pese a la enorme brecha económica entre ambas naciones.
Por lo mismo, la nación norteamericana pretende trabajar en conjunto con Nicaragua para poder enfrentar la crisis que enfrenta la familia moderna.
Este es el motivo de la visita a Nicaragua, de Ellen Saubrey, Embajadora de Estados Unidos ante la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas.
“Compartimos los mismos problemas. Las familias se están dividiendo por causa del divorcio y el embarazo a temprana edad, lo que es causa de drogas, pandillas, fracaso en la educación y pobreza”, comentó Saubrey.
De acuerdo a la embajadora, este tipo de problemas se puede enfrentar llevando una vida apegada a las principios morales mas puros, como la abstinencia y la fidelidad con la pareja.
PROMOVER LA ABSTINENCIA
“Este tipo de virtudes sólo se puede obtener con una buena educación tanto en el núcleo familiar como en el académico”, comentó la especialista.
No obstante, Saubrey mencionó que también es necesario implementar leyes de bienestar social que protejan a la mujer, más a aquellas que se han visto atrapadas entre las crisis sociales que representan el divorcio y el aborto.
“En Estados Unidos estamos implementando programas para promover la abstinencia sexual en los jóvenes que son muy buenos y que perfectamente podemos compartir con Nicaragua para que también enfrente esta crisis”, añadió.
PATERNIDAD RESPONSABLE
En ese sentido, Lucía de Boehmer, representante de la Asociación Nicaragüense por la Mujer (Animu), mencionó que la ideas de Saubrey dan fuerza a la iniciativa que ese organismo impulsa para implementar una Ley de Paternidad Responsable, la cual promueve la protección de la mujer ante el abandono del hombre como su compañero, obviando la responsabilidad compartida de brindar las mejores condiciones posibles a sus hijos.
“Es importante desarrollar iniciativas así para preservar la buena educación y un buen desarrollo emocional de los más jóvenes, que son los principales afectados cuando se produce la separación de sus padres”, finalizó.