Gezer Molina en una fotografía publicada por LA PRENSA, cuando apareció muerto.

Policía podría reabrir caso Molina

Fiscal General de la República dice que la Policía Nacional puede, de oficio, reiniciar las investigaciones Elízabeth Romero [email protected] La Policía está dispuesta a reabrir las investigaciones sobre el crimen cometido en contra del negociante de vehículos Gezer Molina, ocurrido en 1996, si así lo decide el juez correspondiente de la causa. El jefe de […]

  • Fiscal General de la República dice que la Policía Nacional puede, de oficio, reiniciar las investigaciones

Elízabeth Romero [email protected]

La Policía está dispuesta a reabrir las investigaciones sobre el crimen cometido en contra del negociante de vehículos Gezer Molina, ocurrido en 1996, si así lo decide el juez correspondiente de la causa.

El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado Marlon Montano, manifestó que de ser necesario reabrirán el caso, del cual se sospecha puede tener alguna vinculación con el reciente asesinato del periodista Carlos José Guadamuz Portillo.

“Sin ningún problema lo abrimos”, dijo Montano, quien encontró alguna semejanza entre el retrato hablado del sospechoso de asesinar a Molina, que en su momento circuló la Policía en todo el país, con el rostro de William Hurtado García, señalado de accionar el gatillo para dar muerte a Guadamuz Portillo, el pasado martes.

“Tiene un medio parecido”, dijo el portavoz policial.

POLICÍA PUEDE INVESTIGAR DE OFICIO

El Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez, dijo ayer que la Policía Nacional puede, de oficio, reabrir las investigaciones en torno al asesinato de Molina.

Consultado vía telefónica, sobre la posibilidad de que el Ministerio Público ordene la reapertura del caso Molina por presunto vínculo con el reciente asesinato del periodista Carlos Guadamuz Portillo, Centeno expresó que la Policía Nacional puede hacer sus averiguaciones de oficio.

Centeno insistió en que para la Fiscalía el asesinato de Guadamuz y el de Molina son dos casos distintos y “autónomos” y que por el momento no ha ordenado ninguna investigación sobre un posible vínculo. También insistió en que las investigaciones pueden darse por dos vías; una por mandato del Ministerio Público a la Policía; y otra en que la Policía actúa “de manera oficiosa”.

Centeno también recordó que el caso Molina se llevó con el antiguo Código de Instrucción Criminal (In) y que el de Guadamuz está llevándose con el nuevo Código de Procedimiento Penal (CPP), por lo que tendría procedimientos totalmente distintos. Centeno señaló que el interés del Ministerio Público está centrado en el caso de Guadamuz y no en el de Molina.

Montano dijo que en una investigación no pueden descartar nada, por lo que dejó abierta la posibilidad de revisar casos pendientes.

¿INVESTIGAN A POLICÍAS?

En los corrillos de los distritos policiales se asegura que oficiales de la Policía estarían siendo investigados, para descartar sospechas de alguna relación que pudo existir entre alguno de ellos y los autores materiales del crimen contra Guadamuz.

Una fuente llegó a afirmar que los criminales presuntamente trataron de incidir entre efectivos del Distrito Cinco de la Policía, para que una vez cometido el asesinato las investigaciones fuesen desvirtuadas.

Sin embargo, el vocero policial negó que haya alguna investigación en relación a este hecho.

Montano recordó que incluso la llamada que supuestamente haría la cónyuge de Hurtado García, Margarita Membreño, haciéndose pasar como Irma Montes, nunca se hizo.

El funcionario señaló que el número telefónico, que Hurtado escribió a su mujer para que hiciera la llamada para despistar a la Policía, corresponde al número del puesto de mando de ese Distrito y aparece en la guía telefónica.

Hurtado García perteneció a la extinta Seguridad del Estado y por lo tanto trató de contactar a efectivos conocidos en la Policía, para utilizarlos al momento de ocurrir una investigación, “para borrar evidencias”, pues nunca pensaron que por sus habilidades éste sería capturado, confió la fuente.

Hurtado García pertenecía a la F-3, una sección de la Seguridad del Estado, designada a la lucha en contra de las bandas contrarrevolucionarias, donde se le conocía como “Pedrito loco”. Según la fuente, Hurtado García participó en casos como el que le prepararon a Monseñor Amado Peña, cuando hicieron un montaje y a través de espionaje grabaron un vídeo para divulgarlo y desprestigiar al religioso, haciéndolo pasar como colaborador de una célula contrarrevolucionaria.

Con la colaboración de Ary Neil Pantoja.

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