INSS

Gustavo A. Salazar En tiempos de la dinastía somocista el INSS brindaba al trabajador asegurado una buena atención, le suministraba toda clase de medicamentos incluyendo vitaminas orales e inyectables, servicios de odontología y hospitalización con toda clase de equipos y especialidades, y jamás se quejó de estar en dificultades financieras. Ahora el asegurado recibe menos […]

Gustavo A. Salazar

En tiempos de la dinastía somocista el INSS brindaba al trabajador asegurado una buena atención, le suministraba toda clase de medicamentos incluyendo vitaminas orales e inyectables, servicios de odontología y hospitalización con toda clase de equipos y especialidades, y jamás se quejó de estar en dificultades financieras.

Ahora el asegurado recibe menos atención y medicamentos de los más baratos, sin servicios de odontología y otras especialidades, a pesar de haber aumentado el valor de las cotizaciones.

No es posible que se pretenda perjudicar a quienes mantienen a esa institución, que son los trabajadores, con el pago de más altas cotizaciones y con más años para tener derecho a jubilación.

Es una desconsideración pretender que se apruebe una nueva ley contra el trabajador que aporta los muchos millones para este instituto.

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