Roberto Orozco y Gustavo [email protected]
El 23 de enero el Gobierno autorizó el inicio de un megaproyecto interoceánico previsto a finalizarse en cinco años, con una inversión estimada de 5,650 millones de dólares, confirmó el guatemalteco Guillermo Gomar, presidente del grupo que impulsa la obra.
La autorización fue realizada a través de una carta-aval del Presidente de la República, Enrique Bolaños y un decreto ejecutivo que servirá de soporte para la canalización de los fondos.
“Ya comenzamos, pero eso no quiere decir que ya estamos zanjeando, el 23 de enero nos dieron la autorización, una semana después firmamos los dos primeros convenios con empresas constructoras mundiales que están haciendo el anteproyecto de la carretera”, indicó.
Aclaró que sin el estudio de impacto ambiental “no podemos iniciar ninguna construcción” y esperan tenerlo listo en un año.
La inversión surgió de una visita que Bolaños realizó a Guatemala durante su campaña electoral, confió Gomar.
“Fue una invitación muy cordial que nos hizo el presidente Enrique Bolaños en una reunión que se realizó en Guatemala cuando él era candidato… Venimos a investigar a Nicaragua en qué podíamos ayudarlo cuando él fuera Presidente y encontramos que este proyecto podría
La ejecución del megaproyecto corre a cuenta de la Corporación Internacional para el Desarrollo de Nicaragua S.A. (Corpinic), una entidad nicaragüense instalada en el país desde hace un par de años, que se organizó exclusivamente para este megaproyecto.
El proyecto incluye una autopista de 400 kilómetros que inicialmente será de cuatro carriles, con posibilidades de ampliarlos a ocho, una flota de 1,200 camiones, un oleoducto, una refinería, un puerto en el Pacífico y otro en el Caribe, un ferrocarril y siete hoteles.
“Tenemos como foco la carretera donde invertiremos mil millones de dólares, nosotros no estamos haciendo un canal seco, estamos haciendo el corredor de desarrollo de Nicaragua”, señaló Gomar.
La trayectoria del megaproyecto inicia en Monkey Point, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), donde se pretende construir una ciudadela para 15 mil personas, y tiene como destino final la zona de El Realejo, en Chinandega.
En cada uno de estos lugares se pretende construir un puerto, que en el caso del Caribe se llamaría “Nueva Era” y en Corinto lo bautizarían como “El Realejo”.
Los puertos planificados tendrían capacidad para atracar simultáneamente seis barcos del tipo post-panamax (más largos, anchos y de mayor calado que los que pasan por el Canal de Panamá) y conectarán con un sistema terrestre de transporte para mercaderías, personas y combustibles.
RECURSOS PÚBLICOS PARA PRIVADOS
Gomar, de profesión arquitecto, explicó que los fondos provienen mayoritariamente de Estados Unidos pero también hay aportes europeos y asiáticos.
“Es un programa de inversión de fondos estatales de Estados Unidos, Europa y de algunos países de Asia, dedicados exclusivamente a proyectos de infraestructura física que provoquen desarrollo en países en vías de desarrollo, pero sólo financian compañías privadas”, apuntó
Gomar descartó cualquier participación del Gobierno nicaragüense. “Una de las condiciones (para obtener los fondos) es el desligamiento con el gobierno donde se realizará la inversión y sus vecinos”.
“Este proyecto nació de una invitación del presidente (Bolaños) pero no tiene ninguna vinculación con él, es eminentemente privado”, reiteró.
Los personeros de Corpinic aseguraron que este proyecto no amerita ser aprobado por la Asamblea Nacional por ser una inversión privada.
Eduardo Marín, ex viceministro del Ambiente y Recursos Naturales y asesor ambiental de Corpinic, señaló que lo que necesita el proyecto es “cumplir con todas las leyes de Nicaragua”.
Dijo que los otros proyectos de construcción de una ruta interoceánica mediante ferrocarriles (canal seco), ameritaban la autorización parlamentaria “pues ellos buscaban un aval para obtener los fondos”.
Aseguró que “la plata (dinero para el proyecto) ya está… lo que sí se va a necesitar de la (Asamblea Nacional) es una ley para declarar de utilidad pública los terrenos que se vayan a comprar”, esto según Marín, para evitar especulaciones de precios.
Los personeros aseguraron que las empresas constructoras nacionales y centroamericanas tendrán participación en la obra, siempre y cuando tengan la capacidad de acompañar a las empresas internacionales especializadas en este tipo de proyecto.
El proyecto incluye áreas industriales en ambos litorales, con capacidad para 400 empresas de producción para la exportación, y también instalarían sistemas de comunicación social con una estación de televisión, dos estaciones de radio (AM y FM), telefonía inalámbrica y estándar, radiocomunicación, localización electrónica para vehículos y otros proyectos.
Las previsiones de Corpinic apuntan a que con este megaproyecto el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua se multiplique 14 veces en cinco años.ser en cinco años”, señaló.