- Falta de fondos para el segundo
contingente quizá se deba a que
países donantes prefieren reforzar el papel de la ONU en Irak - Ejecutivo informó a militares y
115 soldados vuelven a sus labores normales, pero aseguran no estar desmoralizados
Luis Felipe Palacios [email protected]
El Ejército de Nicaragua decidió ayer desmontar la preparación y concentración de los 115 soldados que iban a viajar a Irak, al ser notificados oficialmente que el país no había podido conseguir los 950 mil dólares que se requerían para cubrir la misión, informó el teniente coronel Ronald Torres, nombrado jefe del segundo contingente de la Fuerza de Tarea.
Torres explicó que el jefe del Estado Mayor, general Omar Halleslevens, visitó la Escuela Nacional de Sargentos Andrés Castro, ubicada en las afueras de Managua, donde se encontraban acantonadas las tropas, para “confirmar” la cancelación del viaje a Irak, por razones económicas.
Halleslevens, según Torres, ordenó a los soldados regresar a partir de hoy a sus respectivas unidades, a continuar con su trabajo asignado en cada una de sus áreas.
El segundo contingente estaba integrado por un cuerpo de ingenieros, personal médico, un pelotón del comando de operaciones especiales, y oficiales del Estado Mayor.
Torres admitió que existía “expectativa” por viajar a Irak y cumplir con el mandato establecido en el decreto presidencial aprobado por la Asamblea Nacional, sin embargo negó que se sientan “desmoralizados” por la cancelación del viaje a Medio Oriente.
¿ONU O EE.UU.?
Por la mañana, el canciller por la ley, Sergio Mario Blandón, desestimó que la cancelación del viaje a Irak, obedezca a un fracaso en la gestión de la Cancillería al no poder conseguir el dinero requerido para cubrir la misión del segundo contingente y, más bien, atribuyó la causa a que la comunidad internacional demanda mayor participación de las Naciones Unidas en la reconstrucción de Irak.
“No es rechazo a Nicaragua, sencillamente la comunidad internacional de donantes quiere, tal vez, un papel más protagonista hacia las Naciones Unidas”, comentó.
Observó que el propio Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha insistido últimamente en que debe dársele un papel más activo a las Naciones Unidas, en la reconstrucción de Irak, y que por eso, quizás, no se consiguió los 950 mil dólares para enviar el relevo de tropas hacia ese país.
El canciller Norman Caldera indicó recientemente que solamente un país ofreció 200 mil dólares para apoyar la misión, pero que países como Inglaterra, España, Polonia, Dinamarca, Holanda, Taiwan, Japón, Canadá, entre otros, le habían rechazado la solicitud, porque las leyes en esos países no permiten financiar a “mercenarios”.
NIEGA FRACASO
Blandón negó, por tanto, que la cancelación del viaje obedezca a falta de gestión de Cancillería: “¿Por qué va a ser un fracaso? No hay fondos y no lo podemos enviar. Se lo dije personalmente a la embajadora Barbara Moore. Somos un país pobre, dependemos de los recursos de países donantes”.
“Ustedes oyeron al canciller (Caldera) que hizo un viaje, anduvo buscando y la realidad es que no se logró conseguir los fondos. No es una mala gestión, sencillamente no había recursos para eso”, añadió.
Blandón comentó que en un almuerzo que sostuvo con Moore, la semana pasada, ésta le dijo que estaba muy agradecida por todos los esfuerzos que Nicaragua había hecho, pese a no enviar un segundo contingente a Irak.
LABOR DEL PRIMER CONTINGENTE
Diwaniya (IRAK), (EFE)
El contingente nicaragüense en Irak, que el próximo día 21 termina su misión en la Brigada Plus Ultra, ha atendido a cerca de 10,000 personas en los últimos seis meses y ha desactivado más de 36,000 artefactos explosivos, dijo ayer a EFE su jefe, el teniente coronel Osman Pavel Corea.
“También hemos conseguido dejar controlados 450,686 kilos de todo tipo de munición, incluidos cohetes tierra-aire, minas y granadas”, relata Corea.
“La pólvora es otra gran dificultad, y está tirada por cualquier sitio. Se vuelve inestable y puede explosionar por cualquier roce o el propio calor”, lo que constituye uno de los mayores problemas según el militar.
El principal cometido de la fuerza nicaragüense ha sido el estudio de la situación sanitaria de 18 poblaciones de la provincia de Al Qadisiya, en el centro de Irak.
“Hemos contado con equipo de atención médica compuesto por 15 médicos y 15 diplomados en enfermería”, relata Corea, contrariado por no haber podido desarrollar el plan en su totalidad.
“El mayor problema que encontró nuestro ingeniero sanitario ha sido el de la contaminación del agua. El tifus es endémico en el Eúfrates porque tiene una alta concentración de vertidos fecales”, asegura.
GUERRA Y CARRIÓN EN IRAK
El Canciller por la ley, Sergio Mario Blandón, confirmó que el Ministro de Defensa, José Adán Guerra, y el Jefe del Ejército de Nicaragua, Javier Carrión, salieron este lunes del país rumbo a Irak.