Heriberto Osorio
La causa principal de la gran deuda externa de Nicaragua es la ambición de los políticos que han desgobernado el país. Y la condonación no surtirá efectos en la economía nacional porque siempre habrá déficit en el presupuesto, que se completa con préstamos externos. Así que dentro de algunos años estaremos igual o peor. Distinto sería que el Gobierno y toda la élite política corrupta tomen conciencia e implementen medidas como reducir los salarios de los altos funcionarios de acuerdo a la posibilidad de nuestros recursos propios.
Reducir en 50 por ciento el número de diputados, magistrados de la Corte y Contraloría. Suprimir los asesores de los diputados, ya que se supone que si los pusieron de candidatos es porque tienen una buena preparación. Eliminar la partida supuestamente para “obras”, que asignan a cada diputado. Liquidar el Consejo Supremo Electoral y nombrar uno de personas honestas y profesionales que se forme un año antes de cada elección y que sea disuelto una vez que asuman las autoridades electas. Retirarse del Parlacen y otros organismos de la región que son infuncionales. Eliminar las pensiones vitalicias y que todos los funcionarios se rijan igual que los demás empleados, por el subsidio de vejez que otorga el INSS a sus cotizantes.
Con medidas como éstas lograríamos bajar el déficit presupuestario y por ende nuestra deuda pública.