Mimi Hammer
En mi calidad de presidente de la Asociación Nicaragüense de Amigos del Japón, expreso mi desagrado por el titular de LA PRENSA del 5 de febrero, referente al vaso de leche escolar.
Para los que conocen la proverbial discreción y particular recato en el hablar del pueblo japonés, y en especial de su gobernante y diplomático, resulta impactante que hayan puesto en boca del excelentísimo señor embajador Kagami una frase tan fuera de lugar.
Es evidente que quien redactó el titular no conoce la cultura japonesa y en su errado criterio saltó sobre los principios que han distinguido a LA PRENSA. Además, olvidó que a partir de 1990 la ayuda de Japón a Nicaragua asciende a más de 600 millones de dólares.
Sólo me queda confiar que dentro de su refinada cultura nuestros amigos sabrán obviar esta falta de cortesía y respeto al pueblo de Japón y su Embajada en Nicaragua, que desde hace 40 años tiene el reconocimiento nicaragüense.