- El Ministro de Salud, José Antonio Alvarado, reconoció que son los médicos tradicionales o curanderos, los más indicados para tratar el Grisi Siknis
Juan Ruiz Sierra [email protected]
Políticos, antropólogos, psiquiatras, curanderos, miembros de la sociedad civil y periodistas, se reunieron el sábado en un foro sobre el Grisis Siknis, una extraña dolencia de síntomas parecidos a la histeria colectiva, que está asolando las comunidades miskitas de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).
El evento, organizado conjuntamente por la Universidad Uraccan y el Ministerio de Salud (Minsa), sirvió para que este último reafirmara su respeto y apoyo a la medicina tradicional, la única que se ha mostrado capaz de sanar a aquellos que padecen esta enfermedad.
El ministro de Salud, José Antonio Alvarado, dijo que el Grisi Siknis es una enfermedad de tipo “antropológico”, muy ligada a la cultura miskita, y que, por lo tanto, debía de ser atendida por los curanderos tradicionales de la misma etnia.
“Han tenido que pasar 500 años para que estemos hablando de esta manera”, declaró Mirna Cunningham, médica y ex rectora de la Uraccan.
En el foro participaron, tanto el psiquiatra Carlos Fletes, director de Salud Mental del Minsa que dirigió dos brigadas de ese Ministerio que visitaron las comunidades afectadas, como Porcela Sandino, una curandera que ha sido la artífice de que el número de afectados disminuya considerablemente; el encuentro estuvo lleno de declaraciones sobre la relación armoniosa que debería existir entre la medicina occidental y la tradicional.
El Grisi Siknis, como atestiguaron varios antropólogos, ha existido desde hace siglos, pero nunca hasta ahora había tenido un carácter de epidemia. En el caso de la comunidad de Raití, casi el diez por ciento de sus habitantes han sido afectados por la dolencia, la cual, según las creencias miskitas, es producto de los malos espíritus.
La única polémica surgió a la hora de evaluar la actuación del Minsa, ya que pasaron dos meses y medio entre el primer caso de esta enfermedad en Raití y la llegada de una brigada sanitaria a la localidad. “Hay que actuar mucho más rápido”, apuntó Serafina Espinosa, directora del Instituto de Medicina Tradicional de la Uraccan, a lo que la viceministra de Salud, Margarita Gurdián, adujo que “tenemos el mismo presupuesto de Salud desde hace varios años”.
El número de afectados ha descendido en los últimos dos meses, pero todavía continúa causando estragos entre las comunidades del río Coco. De acuerdo con los datos proporcionados por la Comisión de Salud de la RAAN, hay 119 casos de Grisi Siknis reportados en siete localidades fronterizas con Honduras.