Edgard Obregón Rivera
Viajando en un bus de transporte colectivo escuché a dos señoras hablar sobre la situación económica, y me llamó la atención que una de ellas describió en cuatro palabras a los diputados: “No sirven para nada”. Esta percepción es general, porque si hacemos un recuento de los 91 diputados sólo se conoce a unos cuantos, y éstos son representantes de sus caudillos, no de los intereses de la Patria ni del pueblo.
Los del bando rojo son los más decepcionantes puesto que no tienen más trabajo que el de andar buscando cómo solucionar el problema a su patrón. Como decía mi estimado profesor de español, Ramón Chow Díaz, en el Ramírez Goyena, cuando nos portábamos mal en el salón de clases: “Muchachos, cada día están más hechos leña”.