Manuel JiménezReuters
SANTO DOMINGO.- Un equipo de 18 médicos inició el viernes una delicada operación para retirar a una niña dominicana una segunda cabeza sin desarrollar, un raro defecto congénito que ocurre cuando se forman siameses unidos y uno no completa su desarrollo en el útero.
La niña, Rebeca Martínez, nació el 10 de diciembre en el Hospital Félix María Goico, de Santo Domingo, con la cabeza de un siamés que no se desarrolló, unida a la suya por la parte superior.
La operación comenzó a las 09:00 hora local (08:00 en Managua) en el Centro de Ortopedia y Especialidades Cure Internacional, y el personal médico y paramédico organizó turnos para remover tejidos, cortar venas y arterias y cerrar el cráneo con un injerto que tomarán de otra parte del cuerpo de la bebé.
Los médicos vaticinan que la operación puede durar entre 13 y 15 horas y estará dirigida por el director de neurocirugía pediátrica del hospital de niños de la Universidad de California, Jorge Lazareff, y los médicos dominicanos Santiago Hazim y Benjamín Rivera.
Rebeca es hija de los esposos María Gisela Hiciano y Pablo Martínez, que tienen otros dos niños. Los médicos que la atendieron durante el embarazo dijeron que la malformación genética fue detectada durante la 15 semana de gestación, a través de un estudio de resonancia magnética.
El doctor Lazareff dijo previamente que tuvieron que apresurar la operación, ya que la cabeza adicional crece rápidamente y en tres meses la niña no podría levantar ninguna de las dos cabezas.
INTERVENIR RÁPIDO
La segunda cabeza tiene un cerebro parcialmente formado, oídos, ojos y labios, por lo que si continúa creciendo afectaría el desarrollo del cerebro de la cabeza propia de la niña.
Aunque la cirugía es gratuita, la directora del centro, licenciada Ruth Taveras Brito, estima que la operación conllevará una inversión superior a los 100,000 dólares.
La condición de la niña, conocida como craneópago parasítico, es tan rara que sólo se han registrado ocho casos en los anales mundiales de Medicina y no se sabe de ningún caso en que se haya realizado cirugía para corregir el defecto, dijo recientemente el doctor Hazim.
Los siameses unidos se forman cuando el embrión comienza a dividirse para dar lugar a dos mellizos idénticos, pero el proceso de separación se detiene y los niños quedan unidos por alguna parte del cuerpo.
Los casos de bebés unidos por la cabeza son muy raros. La proporción es de uno por cada 2.5 millones de nacimientos y constituyen el dos por ciento de todos los casos de siameses unidos.