Maestros

Nadia Arévalo Muñoz No soy maestra sino una ciudadana entre muchas que se solidarizan con ellos que son los que educan a los hombres del futuro y no reciben el salario digno para semejante tarea. Supe por las noticias del discurso del Presidente en la inauguración del año escolar, y me sorprendió la frialdad con […]

Nadia Arévalo Muñoz

No soy maestra sino una ciudadana entre muchas que se solidarizan con ellos que son los que educan a los hombres del futuro y no reciben el salario digno para semejante tarea.

Supe por las noticias del discurso del Presidente en la inauguración del año escolar, y me sorprendió la frialdad con la que se dirigió a los maestros. Sus asesores, antes de preparar el discurso debieron darse cuenta que a los maestros y a cualquier trabajador se le debe hablar con sutileza, tal como lo hacía don Enrique Bolaños cuando buscaba votos para su elección.

De su discurso del lunes dos de febrero se interpretó que el incremento salarial a los maestros fue una donación porque no trabajan los 12 meses del año, y esos meses de “vacaciones” los maestros podrían utilizarlos para hacer “bisnes”.

No es justo que el señor Presidente ignore que los maestros utilizan esos tres meses “libres” para preparar sus programas académicos, reuniones con padres de familia y con autoridades escolares y otras actividades que garantizan su buen desempeño para cada año escolar. Le recomiendo que sus asesores hagan una pequeña encuesta para determinar en qué invierten su tiempo los maestros durante esos meses “libres”. Probablemente se sorprenderá.

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