- Sólo se conocen ocho casos en el mundo, de este tipo. La operación para separar las cabezas es riesgosa, dicen los médicos
- Rebeca, la bebita dominicana de un mes y medio de nacida, será operada durante trece horas
Peter PrengamanAP
SANTO DOMINGO.- Una bebé dominicana bicéfala será sometida a una arriesgada operación el viernes, cuando los cirujanos tratarán de cercenar una de las dos cabezas sin provocar hemorragias en las arterias que ambas comparten.
Dirigidos por un neurocirujano de Los Ángeles que separó con éxito dos siamesas guatemaltecas, los médicos dedicarán 13 horas a la operación destinada a separar la segunda cabeza, que tiene un cerebro parcialmente formado, así como orejas, ojos y labios.
Dieciocho cirujanos, enfermeros y médicos se dedicarán en varios turnos a cortar el tejido subdesarrollado, cortar las venas y arterias y cerrar el cerebro de la bebé de siete semanas de nacida, utilizando injertos óseos de otra parte de su cuerpo.
“Sabemos que es una operación delicada’’, dijo esta semana a la AP el padre, Franklyn Martínez, de 28 años. “Pero tenemos una actitud positiva’’.
Cure International, una agrupación benéfica de Pensilvania que proporciona cuidado médico a niños minusválidos del Tercer Mundo, pagará por la cirugía y el cuidado postoperatorio de la bebé.
Para contrarrestar la pérdida de sangre en gran escala que se anticipa en la operación, los médicos han recogido casi 15 litros del tipo de sangre 0-positivo de la bebita.
CABEZAS COMPARTEN ARTERIAS
La operación es riesgosa porque ambas cabezas comparten arterias.
El doctor Jorge Lazareff, director de neurocirugía pediátrica del Hospital Infantil Mattel de la Universidad de California en Los Ángeles, dirigirá la operación junto con el doctor Benjamín Rivera, neurocirujano de Cure International.
Lazareff dirigió el equipo médico que separó con éxito a dos siamesas guatemaltecas en el 2002.
Después de la cirugía, Rebeca pasará 10 días en el hospital con atención médica interrumpida. Los médicos dicen que si la cirugía sale bien, no necesitará terapia física y se desarrollará como una niña normal.
RARÍSIMO
Rebeca nació el 17 de diciembre pasado, con la cabeza no terminada de lo que habría sido su hermana siamesa, que no se llegó a desarrollar. Rebeca es apenas el octavo caso documentado en el mundo de ese tipo de anomalía, dijo el doctor Santiago Hazim, director médico del Centro de Especialistas Ortopédicos de Cure International, en Santo Domingo, donde se realizará la operación.