- Organismo Médicos Sin Fronteras denunció que Cafta restringirá acceso a medicamentos más baratos, al obligar a los países a extender plazo de las patentes
- Gobierno asegura que período acordado es de 20 años, pero se
admitieron plazos compensatorios
Mario José Moncada [email protected]
La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció que el tratado de libre comercio negociado entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta en inglés), obligará a los países del istmo a extender el plazo de vigencia de las patentes médicas más allá de lo acordado en la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que restringiría el acceso a medicamentos más baratos.
“Los negociadores del Cafta han claudicado ante la presión de Estados Unidos y han fallado a sus conciudadanos acordando medidas que anteponen los beneficios comerciales sobre las vidas humanas,” afirmó Rachel Cohen, directora en Estados Unidos de la Campaña para el Acceso a los Medicamentos Esenciales de MSF.
Según un pronunciamiento enviado por la organización, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica estarán obligados a extender los términos de las patentes farmacéuticas más allá de los 20 años requeridos por la normativa de la OMC de 1994.
Eso significa que durante ese período no podrá usarse un medicamento sin patentar que sirva para los mismos fines que el original.
Ejemplifican que si un medicamento para tratar el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA) no está registrado en uno de estos cinco países porque el productor no está interesado en ese mercado, con la normativa del Cafta el registro de genéricos (medicamentos de bajo costo) se prohibirá durante cinco años o hasta el final del período de la patente.
Un medicamento genérico es uno que generalmente se fabrica sin un nombre comercial otorgado por la empresa fabricante. Por el contrario, si se trata de uno patentado, para producirse tiene que estar respaldado con la licencia de la empresa.
PLAZOS COMPENSATORIOS
Consultada sobre la denuncia, la jefa negociadora de Nicaragua para el tema de las patentes, Ambrosia Lezama, sostuvo que con el Cafta se reconfirmó que el plazo de vigencia de las mismas será de 20 años, pero admitió que se dejaron algunas disposiciones especiales que hablan de plazos compensatorios.
Los países deberán extender un plazo de compensación a favor de un dueño de una patente, que será equivalente al período que ese dueño tarde en conseguir el permiso de comercialización del producto.
Ese plazo será otorgado “únicamente cuando exista retraso injustificado en el otorgamiento de ese permiso”, aclaró.
Por ello, indicó que es importante que las instituciones encargadas de emitir esos permisos, como el Ministerio de Salud, modernicen sus sistemas de trámites para evitar esos atrasos y tener que dar luego esos plazos de compensación.
Pero mencionó que el Cafta también establece otras disposiciones, mediante las cuales los países “han quedado en libertad de poner excepciones a la vigencia de las patentes”, es decir, suspender su vigencia, con lo cual un país podrá producir genéricos o importarlos cuando existan emergencias para poder combatir una enfermedad, garantizando con ello la salud pública.
Además, aseguró que se podrán seguir produciendo genéricos haciendo uso de la información, es decir de las fórmulas que ya existen, siempre y cuando se vaya a producir lo mismo.
Lezama se quejó que MSF se refiera a casos específicos de enfermedades como el Sida, pues aclaró que en el Cafta no se incluye lista alguna de enfermedades específicas.
QUERÍAN 25 AÑOS
Durante las negociaciones del Cafta, que concluyeron a mediados de diciembre pasado, a excepción de Costa Rica que las terminó en enero, Estados Unidos pretendió extender el plazo de las patentes médicas a 25 años, pero al final quedaron en 20 como lo estipula la OMC.