María José Bravo [email protected]
Después de haber entregado su vida a diferentes equipos deportivos, fue enterrado ayer en su natal Acoyapa el pelotero Juan Villagra, solamente acompañado por sus familiares y amigos.
Su madre Aurora Pérez dijo sentirse defraudada, ya que su hijo fue a pedir ayuda al equipo de Granada para tratarse su enfermedad y le respondieron que él estaba sano, ya que físicamente no presentaba ningún problema.
También fue a pedir ayuda económica al Bóer, quienes tampoco se la brindaron.
Una persona muy allegada al fallecido dijo que el equipo del Granada le quedó debiendo dos meses de trabajo y que el Bóer le debía una quincena.
El pelotero murió en la desgracia económica, sin contar con lo indispensable para poder comprar sus medicamentos y mantener sus gastos personales.
Otro hecho lamentable para la familia es que al momento de fallecer, la madre se lamentaba en el hospital Asunción de Juigalpa de no tener ni un centavo para poder enterrar a su hijo.
Villagra falleció de un paro cardíaco el pasado miércoles. En los funerales del pelotero, los comentarios asaltaban la atención, pues la familia no tenía dinero ni para comprar un ataúd, fue la Alcaldía municipal que obsequió el féretro.
Hellen Obando Villagra, hermana de Juan, comentó que su hermano enfrentaba serios problemas económicos para tratarse médicamente a raíz de que el Bóer lo retiró por enfermedad.
Los familiares aseguraron que no habían recibido apoyo de ningún equipo, solamente les llamó el administrador del Bóer, Ronald Tiffer, ofreciéndoles apoyo, pero nada más.
El jugador dejó en la orfandad a dos hijos Kenet Joel Villagra Delgado, de 13 años y Brendys Raquel Villagra Delgado, de 11, ambos hijos de su primer matrimonio.