Carlos Martínez Morán yLuis Alemán [email protected]
Fuga de nitrógeno. Esta pudo ser la causa de la explosión que destruyó totalmente la bodega de la compañía constructora Proinco, ubicada del kilómetro 14 de la Carretera a Masaya, cinco kilómetros al norte, la cual lesionó gravemente a tres obreros que se encontraban en su interior.
Esa es la primera hipótesis de la Dirección General de Bomberos, tras una investigación preliminar realizada por sus peritos que localizaron entre los escombros un tanque que, según Juan Alberto Acuña Avilés, responsable administrativo de Proinco, era parte de los cuatro recipientes con nitrógeno que estaban almacenados en la bodega.
Al parecer uno de esos cilindros tenía fuga y el gas, al hacer contacto con las chispas de una soldadura, provocó la explosión que desencadenó luego un incendió que calcinó gran cantidad de repuestos de maquinaria pesada que estaban almacenados.
Los tanques estaban ubicados bajo un lugar donde el obrero Alcides Cuarezma Gaitán, realizaba labores de soldadura en una de las piezas metálicas del techo. Ahí se presume se origino el siniestro.
Los lesionados son el propio Cuarezma Gaitán, su ayudante, Javier Vicente Morán, y Mario García. Los tres fueron trasladados hacia los hospitales Militar y Antonio Lenín Fonseca.
La onda expansiva arrancó parte del techo, destruyó la pared del costado oeste de la bodega y abrió un hueco de aproximadamente un metro de diámetro en una pared que separaba los baños del personal, mientras provocó grietas en las paredes de una oficina que estaba en construcción.
El señor Denis Lanzas, gerente de Proinco, detalló que las pérdidas podrían alcanzar el millón de córdobas al ser destruidas llantas para vehículos pesados, bandas, pernos y papelería, entre otros.
Para sofocar el siniestro fue necesario el despliegue de cuatro unidades contra incendios y 32 bomberos que laboraron más de dos horas para extinguir el incendio.