Carlos Gómez, productor de sandías.

Fruta les resuelve la vida

Preocupados por masificación del cultivo y bajos precios, productores de Tonalá se están organizando María Antonia López M. [email protected] Un grupo de pequeños productores organizados por la Liga de Cooperativas Agrícolas de Estados Unidos (Clusa) y el organismo Plan Internacional se encuentran en una disyuntiva: la siembra de sandía les ha dado buenos resultados, pero […]

  • Preocupados por masificación del cultivo y bajos precios,
    productores de Tonalá se están organizando

María Antonia López M. [email protected]

Un grupo de pequeños productores organizados por la Liga de Cooperativas Agrícolas de Estados Unidos (Clusa) y el organismo Plan Internacional se encuentran en una disyuntiva: la siembra de sandía les ha dado buenos resultados, pero ahora debido a la masificación del cultivo deben superar los problemas que les representa el mercado: la reducción de precios.

Estos productores, ubicados en varias comunidades de Tonalá, Chinandega, reconocen el avance obtenido a partir de la siembra de sandía pero no dejan a un lado esa nueva preocupación que los está obligando a organizarse, para hacer frente a las propuestas de los compradores.

Carlos Gómez, productor de Tonalá, dijo que como pequeños productores el cultivo ha levantado su nivel económico “porque antes nos dedicábamos a otros cultivos como maíz, plátanos y hortalizas, hemos visto el cambio en nuestra vida, pero como ahora se ha extendido demasiado la siembra los compradores se han dado el lujo de que vendamos a menos costo”.

Agregó que “inicialmente empezamos la venta bonita, a 14 córdobas la unidad. Pero el año pasado que se extendió la producción, los compradores como están organizados y nosotros no, se dieron el lujo de pagar la sandía totalmente barata”.

Los compradores llegan desde Estelí, Masaya, Nandaime, Managua, León o Chinandega, y se acercan directamente hasta los plantíos a negociar un precio que de previo ha sido acordado con otros que ejercen la misma actividad.

María del Carmen García, pequeña productora, también relató su experiencia. Dijo que empezó a sembrar y vendían bien la fruta, y ahora que tienen una fuerte competencia quieren ver cómo hacen para venderla mejor.

“Queremos superar ese problema porque los costos son más altos, alrededor de nueve mil córdobas por manzana tenemos que invertir y ese gasto sólo es recuperado si obtengo una buena cosecha”, detalló García.

En su mayoría estos productores son campesinos que alquilan tierras pagando entre 1,000 a 1,500 córdobas por manzana, para hacer un ciclo de cosecha que dura tres meses. El resto del tiempo la tierra no es rentada ya que los propietarios la utilizan para las siembras de primera en ajonjolí, maní y otros.

César Augusto Campuzano, también trabaja en el sector de Tonalá, Chinandega, y se resiente por el precio cada vez más alto de la semilla debido a la demanda de producción, la media libra para la presente cosecha les costó 560 córdobas para una manzana.

Aunque sí sabe que la sandía les ha resuelto parte de sus problemas, ya que durante el verano la aridez los obligaba a mantenerse de brazos cruzados, y ahora trabajan durante todo el año.

UNA PRUEBA INICIAL DE SANDÍA ORGÁNICA

Josefa del CarmenTrejos extrajo una parte de las ganancias por la venta del arroz cosechado el año pasado y los invirtió en sandía, cultivada con una mezcla de productos orgánicos como abono y algún químico para controlar las plagas, los resultados de ésta plantación aún no se conocen, pero tiene cifrada sus esperanzas en que tendrá una buena cosecha de ésta primera experiencia, a la vez de prepararse para el futuro por si en algún momento su marido le llega a “fallar”.

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