César Augusto Romero
Los comentarios que hizo Evelyn Martínez en su artículo sobre la educación (LA PRENSA, 28 de enero de 2004) me parecen excelentes; la inversión en los recursos humanos es la mejor que un país como Nicaragua puede hacer.
Yo trabajo en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign Campus, y estoy enterado de los préstamos o grants que la universidad proporciona a los estudiantes de escasos y medianos recursos, que después de graduarse tienen un período de diez años para pagar dichos préstamos. O como firmó Bill Clinton, los estudiantes pueden dar un año de servicios comunitarios y así reducir el pago de los préstamos.
A diferencia con Nicaragua, un graduado universitario de la UCA o la UNAN no consigue trabajo de inmediato y le sería imposible pagar la beca que le proporciona el Estado.
Por eso estoy totalmente de acuerdo con que el 6 por ciento y más es necesario para la inversión educativa, no sólo a nivel universitario sino primario y secundario. Y creo que también es responsabilidad del Estado conseguir empleo para los graduados.