Leopoldo Villalta López
Dios dice: “Si mi pueblo se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad a su región”, (Crónicas 7:14)
Los matagalpinos oramos, nos humillamos y pedimos prosperidad. Pero mi amigo Pedro Solórzano, Ministro del MTI, no escucha nada y nos quiere pasar una raya declarándonos municipio de Honduras.
Viajar los 25 kilómetros de Matagalpa a Sébaco es un sacrificio y además es vergonzoso el número de hoyos. Atravesar Matagalpa son 4 kilómetros interminables hasta la salida hacia San Ramón. Es recomendable dejar el vehículo y hacer el recorrido a pie. No hay señales ni andenes peatonales ni para bicicletas. Pero la Ley 431, de Tránsito, dice en su capítulo XI, artículo 18: “El MTI debe construir aceras y andenes de acuerdo a la sección típica específica del MTI”.
Viajar de San Ramón hacia Muy Muy es casi imposible. Todo el comercio próspero viaja por Boaco. Ofrecieron esta carretera don Arnoldo y don Enrique. Don José Rizo no les cumplió a sus amigos productores de tierra adentro, pero consiguió la Vicepresidencia de la República.
Dios bendiga a mi amigo ministro.