Milton Robleto Abad
De cara a la Nación y por el rescate de su herencia histórica, el Partido Conservador (PC) debe fortalecerse y emerger como una opción política en Nicaragua, llenando el vacío de desesperanza en que vivimos producto de las repetitivas y repudiadas actuaciones caudillezcas, como también por las grandes dificultades del actual Gobierno en lograr un consenso nacional.
Este propósito se puede lograr abanderando las demandas de todos, expresadas en el rechazo al total y absoluto control de los poderes e instituciones del Estado a consecuencia del manejo de intereses egoístas de las cúpulas pactistas PLC-FSLN.
¿Estamos dispuestos a abanderar el sentir de todos los sectores, principalmente el más pobre?
¿Renunciamos a transformarnos en un partido de cúpula, de imagen oligarca y pactista? ¿Queremos lograr una mayor representación política en los cargos de elección popular por nuestra propia lucha, o por alianzas como la única forma de mantenernos vigente como partido?
“Cuando se participa en política con el corazón limpio y el deseo de servir a la Patria, siempre se es un ganador; nuestra lucha es por Nicaragua, nuestra satisfacción es haber contribuido a la democracia”. Si primero cambiamos nosotros podremos cambiar el país. Es tiempo de cambio, acerquémonos a Nicaragua.