- Diputados piden a Bolaños que
interceda ante Maduro por denuncias de acoso de militares hondureños - Autoridades civiles de la RAAN
piden a edil hondureño que resuelvan ese caso y que las Fuerzas Armadas se abstengan de intervenir
Consuelo Sandoval yMaría José Uriarte [email protected]
Los diputados caribeños ante la Asamblea Nacional demandaron ayer al presidente Enrique Bolaños interceder ante su homólogo de Honduras, Ricardo Maduro, a favor de las comunidades indígenas de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), asediadas por las autoridades hondureñas que pretenden desalojarlos de las riberas del río Coco, que sirve de frontera natural entre Nicaragua y el vecino país del norte.
El gobernador de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), Hurtado García Becker, denunció ante las autoridades pertinentes que el Ejército de Honduras fue instruido para desalojar a los miskitos nicaragüenses que ocupan la ribera hondureña del fronterizo río.
El gobernador precisó en declaraciones ofrecidas a la agencia AP, que la orden de desalojo fue emitida por la Alcaldía de Puerto Lempira al V Batallón del Ejército Hondureño, destacado en esa región.
El gobierno de Honduras declaró ayer que ignoraba la situación de indígenas miskitos de Nicaragua que ocupan territorio de Honduras
“No sabemos nada del tema y nos extraña la denuncia”, dijo a la AP el vocero de la Casa Presidencial, Dagoberto Rodríguez. “Sin embargo, la investigaremos”, agregó.
La misma versión dieron las Fuerzas Armadas de ese país.
GESTIÓN ENTRE ALCALDÍA DE WASPAM Y PUERTO LEMPIRA
El alcalde de Waspam, José Osorno, afirmó que hace cinco días envió una carta al alcalde de Puerto Lempira, Cirilo Felman, y todavía no obtiene respuesta, y espera que el problema con las comunidades indígenas se supere sin mayores complicaciones.
Sobre la movilización de tropas, el edil no quiso opinar al respecto, pero considera que esta situación podría arreglarse a través de las Cancillerías de ambos países.
En una comunicación previa enviada por el alcalde de Puerto Lempira, Felman le solicitaba a Osorno que intercediera para que los comunitarios nicaragüenses no siguieran penetrando a tierras hondureñas, ya que afirmaba tener múltiples quejas de ellos.
Según el edil hondureño, los miskitos, al hacer uso de suelo hondureño para sembrar, provocan despales y que al instalarse ahí en espera de la cosecha lo ven como acaparamiento de tierras, y además señala que existe un saqueo de flora y fauna en la zona.
NO INVOLUCRAR A LAS FUERZAS ARMADAS
En su momento, el alcalde de Waspam expresó al responder la misiva que por la delicadeza de esa situación, “no se debían tomar decisiones precipitadas que luego se lamenten, ni se debe involucrar a fuerza armada alguna de ninguno de los dos países”.
Propone que el problema sea tratado por las autoridades civiles municipales en principio, y sugiere que se conforme una comisión binacional civil que constate in situ las denuncias, para tomar decisiones.
En la carta, le plantea la preocupación ante la decisión de Felman de remitir copia de la misma a las autoridades militares de ese país.
El comisionado Gregorio Aburto, jefe policial de la RAAN, informó que las comunidades acordaron esperar a que las autoridades municipales y del país resuelvan pacíficamente el problema, pero no descarta que eventualmente estas comunidades decidan armarse si no tienen una respuesta.
En la RAAN están a la espera de que esa situación sea abordada por la comunidad miskita con el presidente Enrique Bolaños, cuando realice una gira de trabajo a Puerto Cabezas, el próximo lunes.
DENUNCIAN SUPUESTOS INTERESES DE MILITARES
El presidente de la Comisión de Asuntos Étnicos y diputado liberal Leonel Panting, oriundo de río Coco, exhortó al gobierno a promover la educación y capacitación de los aborígenes, para romper con esa tradición y hacerles entender que no sólo las tierras del lado hondureño son fértiles, sino que también nuestro territorio es apto para sembrar y cultivar.
Se calcula que la producción de los miskitos nicaragüenses en ese territorio es de 200 mil quintales de arroz y frijoles, que es lo que se siembra primordialmente, cosecha de la que particularmente se benefician los compradores de granos de El Salvador y Honduras.
Sin embargo, los miskitos nacionales han manifestado que desde que la guardia hondureña hizo acto de presencia en la zona, les cobran en efectivo o con producción, como una forma de pago por el derecho de la tierra, y además están obligado a venderles el producto; lo que les queda es para subsistencia y reserva de la próxima siembra.
El diputado caribeño Víctor Duarte, no descartó que detrás del acoso de las autoridades hondureñas existan “voraces intereses de militares ante el surgimiento de potenciales yacimientos minerales y petroleros que pudieran generar millonarias ganancias”.
La presidenta de la Comisión de Población, Emilia Torres, informó que solicitó a la Cancillería gestione con el gobierno de Honduras para que revise la actuación del alcalde de Puerto Lempira y la de los militares.
COEXISTENCIA ANCESTRAL
“Nuestros pueblos y sociedades han co- existido desde tiempos precoloniales y preestatales, incluso tan es así que hasta antes que nos impusieran las fronteras artificiales que hoy dividen nuestra nación miskita que es una sola, ha vivido, ocupando y usufructuando las tierras ubicadas de uno y otro lado de las márgenes del río Coco, sin distinguir frontera alguna”, dijo el alcalde de Waspam, José Osorno, a su homólogo de Puerto Lempira, Cirilo Felman.