Néstor Rojas Ruiz
Leí en LA PRENSA hace varios meses el caso del asalto y secuestro de los esposos Tuckler, que el chofer del taxi fue encontrado dentro del valijero, sobre la captura del asaltante, etc. Ahora he leído que el asaltante fue puesto en libertad. ¿No demuestra esta inverosímil sentencia una vez más cómo funciona el Poder Judicial? Ahora me pregunto, como nicaragüense viviendo en el exilio después de l979, ¿cuál hubiera sido la sentencia si el chofer o los asaltados/secuestrados hubieran disparado y matado al asaltante? ¿Estarían libres los Tuckler o el pobre taxista?
Creo que en lugar de aparecer esta noticia en Breves debió ser noticia de primera plana. Aclaro que no conozco al asaltante, ni a la familia Tuckler, ni al chofer del taxi, ni a quienes lo capturaron, ni a nadie relacionado con este asunto, pero como decía nuestro recordado Sucre Frech: “¡Qué bochorno!”. Aquí los únicos inocentes son los jurados de conciencia.