- Un hombre mató a machetazos a sus suegros e intentó acabar con dos hermanas en una comunidad de El Sauce, departamento de León
- Criminal trataba de vivir un
idilio con la hermana menor de la madre de su hijo
Elízabeth Romero yJosé Luis Gonzá[email protected]
PANALES 2, EL SAUCE.- Con una lámpara de mano Mario Gutiérrez, de 18 años, alumbró los dos cuerpos tendidos en el suelo. Ante sus ojos apareció un cuadro dantesco: las cabezas de sus padres, Bárbara Angélica Uriarte Martínez, de 50 años y Genaro Gutiérrez Rugama, de 60, estaban unidas por pequeños trozos de carne, casi desprendidas, dormían cuando fueron asesinados a machetazos.
Extrañamente al muchacho no le sorprendió que sus padres estuvieran muertos, según dijo, porque Héctor Efraín Zelaya Benavides, de 27 años, había amenazado con matarles. El criminal se dedicaba a la venta de plantas medicinales y supuestamente se hacía pasar como practicante de la magia negra.
“Él dijo que los iba a matar”, refirió el joven quien además, recordó que la tarde de ese trágico día, su madre les dijo: “Puede venir”.
Todo empezó el pasado 13 de diciembre del año pasado, cuando María Angélica Gutiérrez Uriarte, de 25 años, quien se encontraba con un embarazo de 32 semanas de gestación, se separó de Zelaya, porque la maltrataba, según los familiares.
Posteriormente, el hombre decidió raptar a su hermana menor Esmeralda, que según el muchacho, ella había asegurado sostenía un noviazgo con el cónyuge de su hermana, desde hace cuatro años.
Después de presentar una denuncia formal en la Policía de El Sauce, sin resultado alguno, la madre Bárbara Angélica Uriarte Martínez, decidió el miércoles pasado, viajar a Estelí, donde el hombre residía para hacer volver a la casa, a su hija menor.
Esto fue el detonante. Zelaya acudió el jueves por la noche, a la humilde casa ubicada en la comunidad Panales Dos –a tres kilómetros al occidente de El Sauce–, forrada con tablas y reglas. La casa no tenía puerta que impidiera el paso del asesino que sorprendió a sus moradores mientras dormían y les asestó sendos machetazos hasta casi desprenderles el cuello.
Según familiares, ante la súplica de María Angélica (la ex cónyugue) para que no asesinara a sus padres, el hombre la golpeó y le asestó varios machetazos, en el rostro y cabeza. Parte del cuero cabelludo le fue desprendido por los filazos mortales. En el sitio quedaron los moños de cabello dispersos por diferentes partes de lo que sirve de sala y dormitorio.
Posteriormente el hombre obligó a Esmeralda a seguirle. La muchacha fue encontrada horas después cerca de unos potreros de una finca privada con una herida de machete en la cara, siendo trasladada al hospital de León.
La muchacha relató que el hombre ingirió una pastilla de curar frijoles y luego le obligó a ingerir otra a ella, pero simuló que lo hacía para después huir. El hombre trató de impedirlo lanzándole un machetazo que le dio en el rostro. Esto llevó a pensar a los familiares que se había suicidado.
Durante todo el día, el asesino fue buscado por la Policía por el sector aledaño a El Sauce y Achuapa, sin resultado alguno.
POLICÍA TRAS EL CRIMINAL
En conferencia de prenda, el comisionado Álvaro Herrera, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía en León, indicó que Zelaya, aún se encuentra prófugo y será acusado por doble asesinato, seguido de secuestro.
Mario Gutiérrez, relató que escapó del asesino porque despertó cuando observó la silueta del hombre que corría diciendo que: “Él que me siga lo mato”, lo que le llevó a tomar un machete en actitud de defensa.
En la entrada de la huerta, el criminal dejó la carta fechada el 13 de diciembre del año pasado que dirigió a la señora Bárbara Angélica Uriarte Martínez, explicando las razones por las cuales huyó con su hija menor.
COMUNIDAD ESTREMECIDA
En los alrededores, los vecinos no escucharon ningún grito ni pedido de auxilio. Pero la mañana de ayer la tragedia estremeció a los lugareños. La vecindad coincidió en afirmar que en la comunidad era del dominio público la situación enfrentada por la familia.
“Toda la gente había visto eso que dejó a una y se llevó a la otra”, comentó María Salmerón Calderón, de 41 años.
María Angélica había procreado otro niño de tres años, con el asesino de sus padres. Y según Mario Gutiérrez, el hombre también buscaba a su propio hijo para matarlo, pero por suerte en la oscuridad de la noche no lo encontró.
ESTADO DE SOBREVIVIENTES
El dictamen del médico forense, indica que María Angélica presenta una herida corta de 25 centímetros que se extiende desde la región derecha de la nariz hasta la región parietal izquierda en una dirección longitudinal ascendente, seccionando totalmente el puente nasal.
También tiene una lesión en el hueso frontal, incluyendo el techo de la órbita del ojo izquierdo con exposición de la órbita y del cerebro, además de otras heridas.
En horas de la tarde de ayer, los médicos del hospital de León, intervinieron de emergencia a María Angélica, para extraer al niño. Ella, al igual que su hijo, se encuentran en condición grave.
Mientras que Esmeralda del Carmen, presenta una herida corta contundente que se extiende desde la comisura del labio derecho, hacia el pabellón de la oreja del lado izquierdo, seccionando el hueso maxilar, las glándulas paródicas y nervios faciales, además de hematomas en diferentes partes del cuerpo.
¡JUSTICIA!
Silvia Uriarte, hermana de una de las víctimas demandó de las autoridades que si el asesino no falleció como presumen, sea castigado por tan horrendo hecho sangriento.