Los cadáveres de los niños asesinados por su padre, mientras son sacados del lugar donde ocurrió la tragedia.

Asesino advirtió masacre

Wilbert López escribió en una carta que mataría a su ex cónyuge y a sus hijos Elí Josué Bravo Cano yMercedes [email protected] Wilbert López Jaime, había advertido a Marta Alvarado Lacayo, su ex compañera sentimental, que la mataría junto a sus hijos por haberlo denunciado ante la Policía por violencia doméstica, en una carta enviada […]

  • Wilbert López escribió en una carta que mataría a su ex cónyuge y a sus hijos

Elí Josué Bravo Cano yMercedes [email protected]

Wilbert López Jaime, había advertido a Marta Alvarado Lacayo, su ex compañera sentimental, que la mataría junto a sus hijos por haberlo denunciado ante la Policía por violencia doméstica, en una carta enviada hace aproximadamente una semana, según Mariana Alvarado, hermana de Marta.

“En la carta le dijo que él tenía plata para comprar un arma y matarlos, pues vivía enojado porque le echaba la Policía. Le decía que no se iba a librar fácil de él porque no todo el tiempo iba a tener un policía al lado para que la cuidara”, recuerda Mariana.

Anteayer el agresor logró su cometido, en pocos minutos. Después de las 11:30 de la mañana ingresó a la vivienda de su ex compañera armado con una pistola calibre 22, a pesar de tener restricciones judiciales para que no se acercara a su familia.

VECINA ESCUCHÓ GRITOS y LLANTOS

Nubia Martínez, vecina, recuerda que cuando López ingresó a la vivienda, escuchó discusiones, gritos y disparos. “Gritándole él, le reclamaba que porqué lo denunciaba a la Policía… Ella gritaba y los niños decían llorando:.. mami…mami… mami. Escuché unos disparos y luego todo quedó en silencio”, refiere la vecina.

Martínez vio salir a Marta de su casa, pidiendo ayuda, con un disparo en el abdomen, seguido por su hermano Daniel, de apenas 11 años, con un disparo en el torso. De inmediato, Nubia Martínez pidió auxilio policial mediante una llamada al 911. Otros vecinos trasladaron a los dos heridos al hospital en un carro particular.

Minutos antes había escapado Darwing, de 9 años, el otro hijo de la pareja, rumbo a casa de su abuelita, ubicada a pocas cuadras. También había salido del lugar doña Marta, madre de la herida, junto con la otra niña de ésta, Lizbeth, de 6 años.

Al sitio llegaron tres policías, entre ellos el oficial Walter Porras. Este último relata que intentó persuadir a López de no continuar con la tragedia, pero la conversación culminó unos cinco minutos después, ya que el agresor le disparó cerca de su brazo izquierdo, que rozó apenas la manga de la camisa.

Porras pidió refuerzos. Al llegar los policías intentaron nuevamente dialogar, pero al asomar por la ventana, después de escuchar más detonaciones, vieron que Liliana, de 4 años, yacía en el piso, abrazada a un peluche, por lo que decidieron ingresar y encontraron con que el agresor se había suicidado.

Según la Policía, López asesinó a sus hijos menores: Liliana y Wilbert, propinándole dos disparos en la cabeza. Al mayorcito, Enmanuel, de 11 años, lo dejó mal herido con un disparo en el tórax y otro en la frente, quien al ingresar al Hospital México falleció.

López estaba tirado sobre una cama, a lado de su hijo Wilbert, con un disparo que ingresó por la boca y salió por el cerebro.

Marta fue intervenida de inmediato en el mismo hospital y se encuentra “delicada pero estable”.

MARTA SE RECUPERA

Según Mauricio Saldamaga, jefe de emergencias, se detectó que estaba embarazada, pero no brindó mayores detalles. Daniel se encuentra en recuperación en el Hospital Nacional de Niños, pues no sufrió mayores lesiones en sus órganos cuando recibió el impacto.

ESPANTOSO Y VERGONZOSO

El señor Leiner López Jaime, de 33 años, hermano del victimario y quien reside en Juigalpa, calificó de espantoso y vergonzoso el crimen que cometió su hermano Wilbert López Jaime.

Leiner asegura que la familia vive en El Almendro, jurisdicción del departamento de Río San Juan.

Sobre la tragedia, Leiner dijo: “Es algo espantoso, horrible lo que hizo mi hermano (Wilbert), no me explico, todavía no lo puedo creer, pero es la realidad. Es penoso, siento vergüenza, porque a uno lo conocen como humilde y trabajador y ahora que mi hermano hizo eso, la gente va a decir: hay va el hermano del sicópata, pero yo sé que aunque seamos familia somos diferentes”, expresó Leiner.

“A veces los hijos hacemos cosas que no pensamos en los padres, ni en la familia”, lamentó López, mientras recordó que cuando estuvo viviendo su hermano Wilbert con su esposa Marta en su vivienda, constantemente “peleaban por cualquier cosa, los dos se celaban y luego se fueron a Costa Rica. Wilbert tenía “unos arranques de una persona anormal”, aseguró.

Leiner, aún no sabía dónde sepultarían al hermano. “Yo no tengo dinero para sepultar a mi hermano, pero estoy esperando una respuesta de mi mamá a ver qué dice. Mandé una carta a El Almendro, donde vive la familia de mi padre Gregorio Jaime para ver si nos ayudan”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí