Marvin Benard con el uniforme de los Gigantes del Cibao, a quienes metió en la Serie Final.

El jonrón perfecto

Un metrallazo de Benard tiene a los Gigantes del Cibao en la Final en Dominicana Edgard Rodríguez C. [email protected] Marvin Benard sabe lo que es ser aplaudido por 40 mil personas. También abucheado. De modo que no le resultó difícil digerir los gritos de 10 mil fanáticos en el Estadio Julián Javier de San Francisco […]

  • Un metrallazo de Benard tiene a los Gigantes del Cibao en la Final en Dominicana

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Marvin Benard sabe lo que es ser aplaudido por 40 mil personas. También abucheado.

De modo que no le resultó difícil digerir los gritos de 10 mil fanáticos en el Estadio Julián Javier de San Francisco de Macorís, en República Dominicana, luego de haber bateado para doble play en el tercer episodio el jueves, cuando los Gigantes llenaron las bases sin out contra las Águilas.

Pero dos innings después los mismos diez mil que le habían censurado se levantaron de sus sillas para aplaudirle mientras giraba por el infield tras haber metido un cambio de velocidad del veloz Joaquín Benoit, en los asientos del rightfield, para conducir a su conjunto a la gran Serie Final.

“Los fanáticos me querían matar”, dice Marvin mientras sonríe por el teléfono. “Pero yo siempre los he entendido. Así es como son ellos”, agrega el nica, mientras su voz adquiere un cierto aire circunspecto, y luego tiene una forma muy peculiar de contar su propia historia a LA PRENSA.

Desde anoche, los Gigantes del Cibao disputan frente a los Tigres de Licey, el título del beisbol profesional dominicano, cuyo ganador representará a ese país en la Serie del Caribe. Y Benard es uno de los responsables de ese salto con su jonrón, que permitió la victoria 3-2 ante las Águilas.

—¿Esperaba captarte más emocionado?

—Sí, lo he disfrutado. Ese batazo para mí ha sido una bendición de Dios. Hoy (ayer) salí a la calle en San Francisco de Macorís y he visto el entusiasmo de la gente por el avance a la Final pero yo quiero darle la gloria a Dios por este batazo. No fui yo quien lo conectó. Fue Él.

—¿Se lo pediste a Dios, el jonrón?

—Pues la verdad es que me había peleado con Dios. Cuando bateé para doble play en el quinto, la gente me quería matar. Y dije, ¿dónde estás Dios? Sentía que había sido expuesto. Pero después del jonrón, le pedí disculpas a Dios porque no tardó en indicarme dónde estaba.

–¿Necesitabas un golpe así?

—Claro que sí. Fijate que en las prácticas siempre intenté pegar un jonrón y nunca lo logré. Y ya cuando no lo hacés en la práctica, te desanimás, desistís, pero Dios me lo regaló en el momento perfecto, en el juego decisivo. Estoy muy contento y muy animado. Sí, lo necesitaba.

—¿Y qué chance le ves a tu equipo, los Gigantes, en la Final ante Licey?

—Es una serie difícil. Licey es un equipo poderoso, pero nosotros nunca hemos sido vistos como un conjunto que puede ganar y lo hemos hecho. Lo normal es que perdamos, mientras que Licey está en la obligación de ganar. La presión la tienen ellos. Nosotros vamos a divertirnos.

—La firma con los Medias Blancas, es otro factor motivador, ¿no?

—Por supuesto. Entre los seis equipos que llamaron a mi abogado preguntando por mí, los Medias Blancas nos pareció el mejor escenario para que yo pueda sentirme a gusto. Ellos tienen sólo tres outfielders con experiencia en Grandes Ligas. Así que hay dos puestos.

—¿Seis equipos? Pensábamos que eran tres.

—Bueno, es que además de los Yanquis, Boston y Seattle, también hubo interés de Baltimore, los Cardenales y los Medias Blancas. Pero la mayoría de ellos hablaba de ir a las menores a probar que estoy bien. Chicago tuvo más fe en lo que puede aportar y opté así.

—¿Pero debés ir a pelear un puesto ahí a Chicago?

—Eso es lo que he hecho toda mi vida, pelear, y Dios me ha bendecido con entusiasmo para que lo haga. Chicago tiene a Magglio Ordóñez, Carlos Lee y Aaron Rowand. Trajeron a Juan Uribe desde Colorado para jugar segunda, así Willie Harris va al outfield. Pienso que se puede pelear”.

NO A SERIE DEL CARIBE

Aún cuando los Gigantes del Cibao, destrozaran los pronósticos y avanzaran a la Serie del Caribe, Marvin Benard no asistirá a ese clásico.

“Mi compromiso con Stanley Javier concluía el 24 (hoy), pero tuve que cambiar mi boleto de avión para ver si puede ayudar en la Final”, afirmó.

“A la Serie del Caribe no asistiré porque en breve inician los entrenamientos primaverales y deseo estar unos días en la casa. Así que no jugaré”, dijo.

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