José David Pérez Matamoros
Felicito a la periodista Angélica Martínez por el excelente artículo sobre las trampas laborales que se hacen a través de los anuncios clasificados.
Hace dos años, siendo discapacitado con dificultad para conseguir un empleo, me presenté a una dirección que se me dio al llamar al numero telefónico que aparecía en un anuncio. Pero se trataba de un vil engaño por lo cual les arme una perorata que fue apoyada por un grupo de los muchos que estaban presentes.
Es bueno que LA PRENSA publique este tipo de artículos para prevenir a la población del abuso de gente inescrupulosa.