- Director del
Minsa asegura que a una mujer le encontraron un clavo en la
cavidad vaginal
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
Una comisión médica del Ministerio de Salud (Minsa) de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) visitó recientemente la comunidad miskita de Kara, jurisdicción de la desembocadura del Río Grande, y determinaron que algunos de sus pobladores sufren cosas extrañas.
La comisión fue conformada por el delegado del Ministerio de Salud en la región, Donald Jarquín; el responsable de psiquiatría de Bluefields, Gonzalo Jarquín, y el delegado municipal de Salud de Bluefields, Jairo Rocha.
“Lo que pasa en Kara es algo diferente a lo que ha estado sucediendo en la comunidad de Raití (Grisis Sikni: histeria colectiva), de la Región Autónoma del Atlántico Norte. En Kara la situación es diferente. Hay cinco pacientes que solamente quieren estar acostados producto de posibles hechicerías”, indicó el director del Minsa, doctor Donald Jarquín.
“En Kara pasan cosas extrañas. Nosotros examinamos y encontramos un cuerpo extraño (clavo) en la cavidad vaginal de una de las pacientes. Eso nos preocupa porque este objeto puede provocar un problema médico, como una ruptura del tejido o alteración vaginal, que puede poner en riesgo la vida de las pobladoras de Kara”, reveló el director del Minsa en la RAAS.
VIAJARÁN OTRA VEZ
Donald Jarquín informó que tienen programado viajar a Kara, hoy conjuntamente con la Comisión del Salud del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, del coordinador de Gobierno, Guy Cox Wallace, y psiquiatras de la localidad, con el fin de valorar mejor la situación que se presenta.
“Tatiana Guerrero viajará (presidenta de la Comisión de Salud) con nosotros a esta comunidad, porque este problema se tiene que tratar íntegramente. El Consejo Regional se está involucrando porque este problema tiene mucho que ver con las creencias de las comunidades”, anotó Jarquín.
En el caso de la paciente, a quien detectaron un clavo en la cavidad vaginal, el doctor Jarquín dijo: “Intentamos trasladar a esta mujer a Bluefields para darle mejor tratamiento, pero sus familiares se opusieron aduciendo que ellos le darán mejor tratamiento con las medicinas tradicionales. Esto nos preocupa”, apuntó el médico.
“Esperamos salir temprano hoy a Kara a buscar cómo ayudar a esta gente a resolverles ese problema. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. Son unas cinco mujeres, entre las edades de los 16 a los 36 años, las afectadas. Tenemos que hacer algo”, reiteró el director del Minsa en la RAAS.