- Sólo al municipio de El Sauce entran al año unos 700 mil dólares en remesas familiares
Douglas Carcache [email protected]
Nicaragua se ahorraría hasta 20 millones de dólares por año, si la comisión por traslado de remesas familiares desde el exterior baja del 11 al 9 por ciento, cuando las empresas microfinancieras locales entren a ese negocio este año en alianza con las del resto de Centroamérica.
Instituciones privadas e internacionales estiman que los nicaragüenses reciben un promedio de mil millones de dólares por año por remesas que les mandan familiares que trabajan en otros países, aunque el Gobierno sólo registra la mitad de ese monto.
Representantes de las microfinancieras centroamericanas firmarán esta semana en Guatemala el acta constitutiva de su asociación regional y luego crearán su propia empresa, para trasladar remesas familiares a menor costo que las compañías transnacionales.
“Será una empresa con capital centroamericano”, informó Alfredo Alaniz, presidente de la Asociación de Microfinanzas de Nicaragua (Asomif), quien calcula que la comisión por traslado de remesas podría bajar al ocho por ciento en los próximos cinco años.
Las compañías extranjeras que mueven más remesas hacia Nicaragua, como MoneyGram y Western Union, cobran un promedio del 11 por ciento por envío de dinero.
En la Cumbre de las Américas, realizada la semana pasada en Monterrey, México, los presidentes del continente acordaron “tomar acciones concretas” para “alcanzar la meta de una reducción de por lo menos la mitad del costo promedio regional” de las transferencias de dinero de los migrantes, “a más tardar en el 2008”.
US$700 MIL A EL SAUCE
Ricardo Castellón, consultor del Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), detectó hace un mes que al municipio de El Sauce, en León, llegan al año alrededor de 700 mil dólares (más de 11 millones de córdobas) por remesas familiares del exterior.
Ese monto equivale a más del doble del presupuesto anual de la Alcaldía de ese municipio, que es de cinco millones de córdobas, según informó la administradora de la comuna Senovia Rodríguez.
En El Sauce, un municipio con 30 mil habitantes, los especialistas de la FAO hicieron un censo en 600 hogares que reciben remesas durante todo el año, llegando a la conclusión de que al menos 3,500 personas viven de remesas directas.
“Significa que a El Sauce entran más de 900 mil córdobas por mes en remesas, casi un millón… y un millón de pesos dinamizan cualquier economía de esos pueblos chiquitos”, comentó Castellón, quien dirige la investigación.
PLAN PILOTO CON COSTA RICA
Las microfinancieras pueden trasladar remesas a poblaciones alejadas de Managua, donde ningún banco ni empresas extranjeras tienen presencia, aunque afrontan el obstáculo de la falta de comunicación en algunas zonas rurales, dijo Alfredo Alaniz.
Como es una prueba “ha sido poquísimo el traslado, de 10 ó 15 mil dólares mensuales, con un promedio de 150 dólares por persona”, explicó Alaniz.
Las microfinancieras tienen 153 oficinas en toda Nicaragua y cada año abren un promedio de 15 nuevas. Para entrar a competir en el traslado de remesas familiares desde el exterior, los miembros de Asomif tendrán que “pensar con mentalidad empresarial, una microfinanciera sola no tendría éxito”, advirtió Alaniz.
La Cancillería de Nicaragua tiene registrados a un millón 300 mil nicaragüenses viviendo en el exterior, sobre todo en Estados Unidos y Costa Rica.
CAMPESINOS RECIBEN MENOS
Las últimas investigaciones de la FAO en El Sauce indican que las familias campesinas reciben cerca de 50 dólares por mes, mientras las del casco urbano 110 dólares, debido a que la mayoría de los migrantes campesinos van a laborar en actividades de recolección de café, piña o naranjas en Costa Rica, mientras los de la ciudad, por lo general bachilleres, buscan empleos mejor pagados, explicó Ricardo Castellón.
Según esa investigación, el 84 por ciento de los migrantes de El Sauce están en Costa Rica.
Aparte de los 700 mil dólares anuales que entran a El Sauce en remesas en efectivo y por canales formales, llega otra cantidad de dinero no cuantificada que Castellón denomina “remesas de bolsillo”, porque las traen personas particulares, además de envíos en especies, ropa o electrodomésticos.