- Ex presidente Jimmy Carter da su respaldo a Howard Dean, lo califica de “defensor franco y firme de la paz”
AP
IOWA, EE.UU.- Los aspirantes demócratas desarrollaban un frenesí de actividades proselitistas el domingo para ganarse las simpatías de las asambleas vecinales de Iowa, actividad crucial que inicia la campaña por la candidatura presidencial.
Howard Dean, el candidato favorito en el plano nacional, fue criticado por sus rivales por su política y su calificación para ocupar la Presidencia, mientras que el presidente Jimmy Carter elogiaba al ex gobernador de Vermont, como un “defensor franco y firme de la paz”.
Carter se pronunció desde su pueblo de residencia de Plains, Georgia, y aunque no dio su respaldo total a Dean, hizo referencia a uno de los aspectos que ha afectado la candidatura de Dean, “su franqueza, lo lleva algunas veces a decir cosas de las que podría retractarse, como yo hice cuando me postulé a la Presidencia”.
Pero Dean recibió con beneplácito el elogio del ex Presidente, aún popular con muchos votantes demócratas. Calificó a Carter como un “modelo de moral” y destacó que espera ganar en Iowa, al igual que lo hizo Carter en 1976.
Poco después la esposa del candidato, Judy Dean, se presentó por primera vez en la campaña, una sorpresa programada por los colaboradores de Dean con el objeto de suavizar su imagen al tiempo que hace más colorido el último día de su campaña.
Mientras Dean estaba fuera de Iowa, sus rivales criticaron lo que calificaron de su falta de experiencia. Dos de ellos, el representante Dick Gephardt y el senador John Kerry, atacaron a Dean.
“Éste no es el momento para recibir entrenamiento en el trabajo”, dijo Kerry.
Las acusaciones de distorsión y de llamadas telefónicas maliciosas contrastaban con los intentos de los candidatos por suavizar el tono en la primera prueba del año electoral. La publicidad televisiva de último momento era de tono optimista.
Los cuatro contendientes invocaron las sombras de Franklin Roosevelt, Harry Truman y John Kennedy, declarándose cada uno el heredero político legítimo de esos grandes presidentes demócratas del pasado.
Con las asambleas del lunes por la noche, el partido da el primer paso hacia la selección del candidato que enfrentará al presidente George W. Bush en noviembre.
POSICION VENTAJOSA
Bush, un espectador interesado en el desenlace, ya está maniobrando para colocarse en posición ventajosa.
La noche de mañana debe pronunciar ante el Congreso el discurso anual del Presidente sobre el Estado de la Nación, y esto le asegura una cobertura periodística que le restará resplandor al ganador demócrata del lunes.
Fuentes del Partido Republicano dijeron que Bush dirá en su discurso que ha aumentado la prosperidad y seguridad de los estadounidenses. Para ello citar el aumento de los índices bursátiles, el crecimiento de la economía y la captura de Saddam Hussein.
El demócrata que lo enfrente tendrá argumentos en contrario: la peor tasa de creación de empleos desde la Gran Depresión de los años treinta, récord de déficit fiscal y por lo menos 500 muertos en Irak.
Pero antes de concentrarse en Bush, todos deben pensar en Iowa, primera batalla en la campaña por la candidatura.
Después viene la votación en Nueva Hampshire, donde el ex general Wesley Clark ha avanzado en las encuestas. Clark no se ha presentado en Iowa.