José Adán Silva [email protected]
El martes 13, cuando ya veníamos de San José y nos dirigíamos a Peñas Blancas, un combinado de la Fuerza Pública, Policía de Control de Drogas, Migración y Aduanas, detuvieron el bus en que veníamos para hacer una inspección.
Detuvieron el vehículo, se subió un agente armado, y nos ordenó bajar uno por uno, con maletas y documentos en mano. Ordenaron al conductor que le abriera los compartimentos donde transportan las maletas, y pidieron a los pasajeros que sacaran sus pertenencias. Luego ordenaron que las pusieran en el piso, y que la gente se pusiera en fila. Un agente, acompañado de un perro, empezó a registrar bolso por bolso.
Germán Miranda aprovechó para tomar fotos y eso provocó la molestia de los agentes, quienes después de advertir tres veces que dejara de hacer fotos, lo detuvieron y lo trasladaron a una oficina del puesto policial del Cantón La Cruz.
Este reportero protestó la medida y también fue llevado detenido junto a Germán Miranda. Se nos quitaron los documentos, se nos registró los bolsos, se nos instó a regresar “a las buenas” el material fotográfico o pasábamos a la orden de un fiscal; nuestros documentos migratorios y credenciales periodísticas fueron llevados a una oficina externa, donde serían “investigados”.
Una hora después de estar en esa oficina, sin ninguna explicación legal del por qué nos detenían, un oficial se presentó a regresarnos los documentos y a pedirnos que por seguridad de los agentes antidrogas, no se publicaran las fotografías.
Nos pidieron disculpas por la detención “preventiva” y explicaron que dentro de las facultades de las autoridades ticas está el investigar a personas que pongan en riesgo la seguridad de cualquier ciudadano. Luego nos dejaron ir y nos recordaron la petición de proteger la identidad de los agentes.
En el bus las autoridades habían detectado un cargamento de municiones que iba oculto en un compartimiento secreto, sin facturas o documentos que autorizara el traslado del material.