- A pesar del triunfo político, el PLC limita su control a la directiva mientras el plenario sigue sin dueño
- El gran perdedor fue el FSLN, en tanto Bolaños, confiado, celebra elección con nueva directiva
Consuelo Sandoval [email protected]
El arnoldista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), recobró ayer el control de la directiva de la Asamblea Nacional, copando la mayoría de los cargos de ese órgano parlamentario, aunque la importante primera secretaría de ese Poder del Estado quedó en manos de la bancada Azul y Blanco, afín al presidente Enrique Bolaños.
Aunque este triunfo del PLC es políticamente importante para ese partido, la victoria liberal no logra aún superar la batalla del plenario, donde hasta ahora ninguna bancada tiene el control real.
El desenlace de esta elección precedida de intensas y polémicas negociaciones, fue aplaudido ayer por el presidente Bolaños quien dijo confiar en que los liberales junto a la bancada Azul y Blanco, respaldarán importantes aspectos de la agenda del Ejecutivo, como la aprobación del TLC y la HIPC, entre otras.
El gran perdedor de esta elección parlamentaria fue el Frente Sandinista quien no logró conseguir los votos necesarios para reelegir la anterior directiva en la que tenían tres cargos, entre ellos la Vicepresidencia del Legislativo.
Alegando su rechazo a la intervención de la Embajada de Estados Unidos, la bancada sandinista optó por retirarse del hemiciclo, luego de la elección del nuevo presidente Carlos Noguera, sin haber presentado la candidatura del convaleciente diputado Jaime Cuadra, tal y como lo habían anunciado.
THANK YOU, MISTER PRESIDENT
Poco después de las diez de la mañana de ayer, la mesa directiva de edad, presidida por el diputado liberal Alfonso Ortega Urbina, abrió la sesión con 90 legisladores presentes convocando a la elección del nuevo presidente.
Luego de la postulación del liberal Carlos Noguera, elegido presidente de la Asamblea Nacional con 50 votos, los legisladores sandinistas cuestionaron el acuerdo para la conformación de la directiva parlamentaria por las denominadas bancadas democráticas.
“Thank you, mister president”, dijo el coordinador de la bancada sandinista, Edwin Castro, al iniciar la participación de esa bancada rechazando la conclusión de una negociación que calificaron de “hija de la intervención”.
“Toda la elección de hoy es una maniobra, intervencionismo extranjero en la política interna de Nicaragua y lo más grave con la complacencia del Gobierno de Nicaragua, del Ejecutivo de este país, el decoro nacional hoy en esta Asamblea Legislativa se pone en seria duda y la elección de hoy es una elección a favor de la corrupción y a favor de matar cualquier trabajo que se pudiera haber estado haciendo en Nicaragua de la lucha anticorrupción”, expresó Castro.
El diputado sandinista Tomás Borge colocó un legajo de banderitas de Estados Unidos en la mesa presidencial para que fuesen distribuidas entre sus colegas liberales y sus aliados.
DUDAS LEGALES
Posterior a la elección de Noguera, cuando los sandinistas abandonaron sus escaños, incluyendo a las diputadas Benita Arbizú y Daysi Trejos, quienes conformaban la directiva de edad junto a Ortega y José Castillo, se protagonizó el único incidente de esta elección que presagiaba ser candente.
Ortega Urbina convocó a integrar la mesa de edad a los diputados Vladimir Pineda y Lillyam Morales, decisión que fue cuestionada por su colega Jaime Morales, quien alegó que Ortega y Castillo quedaron sin quórum y no tenían postestad para designar a los nuevos sustitutos de la mesa de edad.
Morales señaló que la elección podría ser impugnada porque el estatuto establece que puede completarse a los miembros ausentes únicamente cuando se aduce impedimentos físicos y que éste no era el caso.
Morales, quien se abstuvo de votar por todos los candidatos, se refería al artículo 24 del Estatuto que en su inciso 5 establece que “en caso de que uno de los miembros de la presidencia de edad estuviere impedido físicamente para asistir a la sesión, la junta directiva convocará a quien deba sustituirle en razón de la edad”.
El reelecto primer secretario Miguel López, rechazó el alegato de Morales, argumentando que la directiva saliente había convocado a los dos diputados más viejos y los dos más jóvenes para que se integraran en la mesa de edad, en el plazo que estipulan los estatutos.
Ninguno de los nominados a la directiva legislativa tuvo contendiente que le disputara el cargo y fueron electos por 49 votos, excepto Noguera que obtuvo 50 diputados que respaldaron su candidatura.
ASÍ QUEDÓ LA DIRECTIVA
1. Carlos Noguera, Presidente
2. Wilfredo Navarro, Primer Vicepresidente
3. Delia Arellano, Segunda Vicepresidenta
4. Gabriel Rivera, Tercer Vicepresidente
5. Miguel López, Primer Secretario
6. Eduardo Gómez, Segundo Secretario
7. Jorge Matamoros, Tercer Secretario