- En el XX Camporee Centroamericano los scouts hacen más que divertirse y compartir, ellos aprenden a sobrevivir y a estar “siempre listos” para ayudar en casos de emergencia
Arlen Pérez [email protected]
Respeto a las personas, a la naturaleza, técnicas de sobrevivencia y valores como la honestidad y la puntualidad son algunas de las cosas que se aprenden cuando se es scout, porque más allá de la diversión está el compromiso de ayudar cuando se les necesita y de ser personas de bien para la sociedad.
“Siempre listos” para ayudar y apoyar en cualquier desastre los scouts aprenden a sobrevivir en medio de la naturaleza. “Aprendimos a sobrevivir cuando no hay nada alrededor, porque cuando acampamos no vamos a lugares donde hay baños y cosas así. Aprendimos a subir las tiendas, a hacer fogatas que es lo más importante durante la noche, y qué es lo que podemos y no podemos hacer, por ejemplo cuando no tenemos sleeping back (bolsas de dormir) es malo dormir en el piso en una selva o lugares así porque hay culebras”, afirmó María Mercedes Wong, de la patrulla 19 Calasanz de Managua.
Los scouts centroamericanos aprenden a trabajar en equipo, lo que resulta una ventaja cuando se presenta una emergencia, como temblores, incendios, inundaciones y otros desastres naturales.
“Aprendimos a armar tiendas de campaña grandes para hacer refugios y técnicas de primeros auxilios para ponerlas en práctica en algún desastre natural”, comenta Elfrin Álvarez, de la Patrulla Cobras de Costa Rica.
CONOCIENDO EL MUNDO
En un campamento donde se unen diferentes países se puede aprender de diferentes culturas sin tener que viajar por todo el mundo. “Les enseñaron artesanías locales, cómo hacer candelas y cada quien hizo su candela, aprenden nuevas canciones, hacen amigos. Es una forma de convivir y hacer cosas sanas, de aprender cultura de otros países. Parece mentira con la globalización pero muchos niños no han salido de su propio país”, aseguró Cynthia Wilder de Armas, de Guatemala.
Agregó que muchos de los scouts en realidad viven teniendo comodidades, pero nada sustituye la experiencia y el contacto con personas de otros países. “Es sacar al chico de la ciudad y ponerlo en contacto con la naturaleza en compañía de otras personas, y esto fomenta la paz y el entendimiento entre los pueblos”.
Para algunos scouts el Camporee Centroamericano fue la oportunidad de conocer más allá de su país y de realizar diferentes actividades que les han dejado una experiencia que recordar.
“En Belice no hay cosas como paredes para escalar, aprendemos más de lo que aprendemos en mi país. Aprendes responsabilidad, a ser puntual, a sobrevivir y a ser feliz”, expresó Hernán Riverol.
SCOUT CON CARÁCTER
Cuando se es scout no todo es color de rosa. Karim Vega Delgado, dirigente de Scout de Costa Rica, comentó que en este tipo de eventos los muchachos toman las riendas de su vida y que no tener a su papá y su mamá al lado les da carácter.
Algo que caracteriza a los scouts es además el respeto por el medioambiente. “Por estar más en contacto con la naturaleza ellos son un poco más conscientes de la capacidad que tiene la naturaleza para hacer y deshacer. Ellos tienen que apreciar la obra divina de Dios, pero a la vez saben que si no la cuidamos nos vamos a exponer a una serie de desastres naturales”, manifestó Vega.
Estas características de los scouts, sumadas a las leyes y principios que se les inculcan, los ayudan a formarse como personas de bien para la sociedad.
“Los principios Scout nos sirven hoy y en el futuro, porque hablan de tener confianza y que otros confíen en nosotros, a respetar a los demás, ser limpios y puros en pensamiento, palabras y acciones”, dijo Cory Corina Alvarado Muñoz, de las Águilas de Honduras.
ARROZ A LA VALENCIANA PARA LOS SCOUTs
Los miembros de las diferentes tropas compartieron un arroz a la valenciana preparado en la misma olla donde se hizo el gallo pinto en septiembre del año pasado, cuando Nicaragua rompió el Guiness Record.
Para este almuerzo Scout se ocuparon cerca de 800 libras de pollo y 600 libras de arroz, además de los condimentos. “Es parte de nuestro esfuerzo por ayudar en ocasiones a la juventud nicaragüense y la niñez de todas partes de Centroamérica que para nosotros también es sentido de orgullo”, expresó Héctor García, gerente general de casino Pharaohs.