- OIT señala que cuatro de cada diez latinoamericanos reciben ingresos insuficientes para satisfacer sus necesidades
Eva VergaraAP
SANTIAGO DE CHILE.- La mochila del desempleo en América Latina arrastra 19 millones de desocupados urbanos y un retroceso en la calidad de los empleos, más trabajadores informales y más mujeres cesantes, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El diagnóstico fue difundido el martes en Santiago en el documento Panorama Laboral 2003, en una rueda de prensa encabezada por su director el chileno Juan Somavía, reelegido hasta el 2009.
“El sombrío balance que arrojan los resultados del 2003 corrobora nuestra preocupación de más largo aliento por el desempeño del modelo de desarrollo aplicado desde comienzo de los años noventa, que se ha caracterizado por dejar de lado los efectos sociales de las políticas”, dijo Agustín Muñoz, director regional de la OIT.
El informe consideró nueve países: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Perú, Uruguay y Venezuela. Datos sobre países del Caribe y algunos centroamericanos no estuvieron disponibles a tiempo.
DESEMPLEO URBANO
Entre enero y septiembre, en comparación con igual período del 2002, el desempleo urbano aumentó en Brasil del 12 al 12.4 por ciento; en Ecuador, del 6.3 al 6.7 por ciento.
En México, el aumento fue del 2.8 al 3.2 por ciento; en Uruguay, del 16.5 al 17.4 por ciento y en Venezuela, del 15.7 al 18.9 por ciento, según el análisis.
El desempleo se redujo en Argentina en un 5.9 por ciento; en Chile, 0.4; en Colombia, 0.5; en Costa Rica, 0.1 por ciento, en Panamá y Perú, un 0.3 por ciento.
MUJERES Y JÓVENES MAS DESEMPLEADOS
El desempleo afecta más a las mujeres, incluso en países en que cayó la desocupación.
En Argentina en el primer semestre del 2003, comparado con el 2002, el desempleo disminuyó un 6.1 por ciento entre los hombres y un 4.7 por ciento entre las mujeres.
Los jóvenes también enfrentan un complicado panorama porque en países donde bajó el desempleo, la tasa siguió igual entre la juventud y en otros se duplicó o casi dobló, como en Argentina, Brasil, México, Chile, Uruguay y Venezuela. En Argentina y Chile la desocupación juvenil aumentó.
DESEMPLEO INFORMAL
Sobre la productividad regional, entre enero y septiembre bajó medio punto, lo que sugiere que “la mayoría de los nuevos ocupados tienen un bajo nivel de productividad, lo que refleja un deterioro en la calidad del empleo que se traduce en mayor informalidad”, afirma el Panorama.
La OIT también está preocupada por la calidad de los empleos y de las remuneraciones.
Muñoz afirmó que “más de la mitad de la fuerza de trabajo en América Latina enfrenta problemas de desempleo e informalidad”.
“La inequidad distributiva y el hecho de que más de cuatro de cada diez latinoamericanos reciban ingresos insuficientes para satisfacer sus necesidades básicas, ha contribuido a erosionar la cohesión social dificultando la gobernabilidad”, agregó.
El documento señala que la reducción del poder adquisitivo del salario mínimo regional fue de un 1.6 por ciento y atribuye la disminución a los bajos ajustes salariales y al impacto de la inflación.
AUMENTÓ LA INFLACIÓN
Entre enero y septiembre la inflación promedio en América Latina fue de un 10.2 por ciento. En igual período del 2002 fue de un 7.7 por ciento.
El informe concluye que hay “un cierto progreso laboral” respecto al 2002, aunque “no es lo suficientemente extendido para revertir la caída del empleo durante el 2002”.