- Mecánico asegura que el vehículo tenía problemas en el sistema de dirección
- Esposa fue dada de alta, pero su marido ya había sido sepultado por sus familiares
Alina Lorío L.CORRESPONSAL/ [email protected]
El mal estado mecánico del camión IFA placa 153-642, conducido por Justo Pastor González, produjo el fatal accidente casi al anochecer del pasado miércoles a la altura del puente de Caulatú, municipio de Quilalí, y que ocasionó la muerte de seis personas y otras ocho heridas.
La capitán Victoria Gurdián, jefa de Tránsito de la Policía Nacional en Nueva Segovia, informó que llegaron a esa conclusión después de un peritaje realizado por un mecánico del lugar y que indica que el camión presentaba fallas en el sistema de dirección.
El camión propiedad de doña Olimpia de Torrez, además dueña de la finca cafetalera, al momento del accidente cargaba 45 quintales de café y 15 cortadores que tenían por destino el poblado de Quilalí y al pasar por el estrecho puente de Caulatú “perdió la dirección”, reiteró la capitán Gurdián.
La jefe policial informó que el expediente del caso con dictamen, entrevistas y trámites de ley será puesto en conocimiento del Juez Único Local de Quilalí para los afectados, si así lo deciden, realicen las demandas correspondientes.
Aclaró que dado que el conductor falleció durante el accidente la institución no aplicará medidas administrativas.
NO VOLVERÁ A CORTAR CAFÉ
La alegría de María Eudocia Medina Talavera que ya podía regresar a su casa al ser dada de alta en hospital, se vio truncada ayer con otra noticia: su marido había fallecido en el accidente e incluso ya su familia lo había sepultado en Quilalí.
Después de ocho años de casada con Bernardo Paz López, viajando todos los años a cortar café, viviendo a veces en Ocotal y otras en Quilalí, con un niño de 18 meses, María Eudocia se remonta a sus recuerdos y con lágrimas en sus mejillas, decidió adoptar una nueva vida.
“Ya no pienso seguir cortando café… (hace una pausa), sola qué voy a hacer ahí. Voy irme definitivamente para Quilalí, donde mi mamá, es la única que puede ver por mí y mis hijos”, exteriorizó doña Eudocia, mientras sentada en la cama que la albergó por unas 36 horas era preparada por su hermana para salir del centro hospitalario.
TRASLADO DE CADÁVER
Sin embargo, María de la Cruz Paz López, hermana de Bernardo, consideró una violación a los derechos humanos el hecho de que fuera sepultado 23 horas después del fatal accidente, sin tomar en cuenta a la viuda y a los únicos familiares que tiene en Ocotal.
Ahora María de la Cruz, con el consentimiento de María Eudocia, tienen la voluntad de trasladar el cadáver a Ocotal para darle cristiana sepultura a la par de la tumba de su mamá.
LESIONADOS
En el Hospital Alfonso Moncada Guillén, de Ocotal, ayer viernes fueron dados de alta dos de los tres heridos atendidos inmediatamente después del accidente en este centro asistencial. Los fallecidos fueron sepultados casi 24 horas después del percance en Quilalí.